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Paco Arango y Begoña Aguilera

Paco Arango y Begoña Aguilera, en una imagen de archivoGTRES

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Paco Arango se casa: todos los detalles de su boda con Begoña Aguilera

El fundador de Aladina, que durante veinte años blindó su corazón para entregarse por completo a los niños con cáncer, celebra en Madrid una boda íntima, radicalmente solidaria y ajena a los focos

Paco Arango, el hombre de 60 años que ha convertido la lucha contra el cáncer infantil en su misión vital a través de la Fundación Aladina, cierra este fin de semana una etapa de soledad. Lo hace para dar el «sí, quiero» a Begoña Aguilera, una bilbaína de 43 años con una sólida trayectoria en el sector financiero.

El enlace, que se celebra este sábado 9 de mayo en Madrid, huye de cualquier pretensión comercial para centrarse en lo emocional. Tras décadas de entrega absoluta a sus «niños» en la fundación que creó en 2005 (bautizada así por la exitosa serie que produjo en el año 2000 para «llevar magia a los hospitales»), Paco ha encontrado en Begoña el cumplimiento de una profecía materna. Antes de fallecer, su madre le insistió en que buscara una mujer vasca que le cuidara; un deseo que se materializó de forma casi mística tras conocerse en una cena a la que ambos asistieron por pura casualidad.

La pareja mantiene un compromiso férreo con su privacidad y ha rechazado tajantemente cualquier oferta de exclusiva. Para ellos, es un día demasiado trascendental como para dejar que se desdibuje bajo el foco mediático. La celebración se ha diseñado como un homenaje a la vida y la solidaridad, arrancando el viernes con la clásica preboda: una recepción íntima dedicada exclusivamente a la familia directa llegada desde México y Bilbao.

El evento principal del sábado comenzará a las ocho de la tarde bajo una filosofía de sencillez máxima. Según datos recogidos por la periodista Paloma Barrientos en Vanitatis, se ha solicitado un código de vestimenta sin complicaciones: traje sin corbata para los hombres y atuendos arreglados para las mujeres. El lujo, en esta ocasión, reside en los detalles afectivos y no en la ostentación.

En lugar de la tradicional lista de bodas, los novios han transformado su unión en un acto de servicio. No habrá regalos personales; se ha pedido a los trescientos invitados que realicen una donación a la Fundación Aladina. Incluso la atmósfera del enlace estará marcada por la presencia de arcoíris, esas señales multicolores que la pareja interpreta como mensajes de los «pequeños guerreros» que ya no están y que suelen aparecer en sus momentos más cruciales.

Paco Arango y su mujer Begoña Aguilera, en la Fundación Aladina

Paco Arango y su mujer Begoña Aguilera, en la Fundación AladinaGTRES

Una nave industrial: el escenario del «sí, quiero»

La celebración no tendrá lugar en un palacio clásico, sino en La Industrial de La Blonda, un antiguo taller en Alcobendas reconvertido en un espacio de diseño «industrial-chic» que encaja con el espíritu alternativo del director de cine.

Este escenario cosmopolita cuenta con más de 400 metros cuadrados diáfanos donde destaca una estructura de hierro expuesta, techos altísimos y cristaleras que bañan el interior de luz. El diseño funcional permitirá que los invitados circulen libremente durante la cena, rompiendo con las rigideces de un banquete convencional.

El punto fuerte de la ubicación es su terraza y los jardines diseñados por el paisajista Fernando Martos, una zona verde que contrasta con la dureza metálica del edificio. En este espacio al aire libre se celebrará la recepción y el baile posterior bajo las estrellas, creando esa atmósfera íntima y protectora donde Paco Arango y Begoña Aguilera comenzarán su nueva etapa.

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