Impresionante con un vestido de Elie Saab, en tono champán dorado. La pieza cae con una fluidez casi líquida que estiliza su silueta y la construcción drapeada abraza el cuerpo con suavidad, creando un volumen estratégico en la cintura y las caderas, logrando a su vez ese efecto escultórico que recuerda a la alta costura de los años dorados de Hollywood.