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Sonsoles Espinosa attending book premiere La solución pacífica in Madrid on Tuesday, 1 April 2025.

Sonsoles Espinosa, en una imagen de abril de 2025Gtres

Sonsoles Espinosa a los 64 años: la intrahistoria de la mujer que odiaba La Moncloa y hoy vuelve a estar acorralada

Hija de militar, nació y vivió en Ávila hasta que se trasladó a León para sus años de facultad

Sonsoles Espinosa debe de estar profundamente disgustada con el panorama actual. Para una mujer que siempre ha protegido su matrimonio y su intimidad del ruido exterior, volver a verse en el ojo del huracán supone un golpe difícil de encajar.

Su historia siempre ha estado marcada por un voluntario y férreo segundo plano que solo rompía cuando la música -su verdadera pasión- reclamaba su voz. Durante las dos legislaturas de José Luis Rodríguez Zapatero en La Moncloa dejó claro que el papel de esposa del presidente era una circunstancia, pero nunca una vocación: «Yo estoy cuando hay que estar. Soy una ciudadana anónima a la que el pueblo no ha votado». También defendía con firmeza ideas como «yo no he hecho oposiciones para ser la mujer del presidente» o «siempre mantendré mi vida privada». Celosa de su intimidad y alejada de la exposición pública, convirtió la discreción en su principal refugio.

Por ello, se blindó también dentro de La Moncloa, restringiendo accesos para proteger su intimidad. Sin embargo, quince años después de dejar el poder y mientras continúa vinculada a la docencia como profesora de música intentando mantener un perfil bajo, su blindaje vuelve a saltar por los aires. La reciente imputación de su marido en el caso Plus Ultra ha devuelto el apellido familiar a la primera línea, obligándola a enfrentarse de nuevo a una de sus mayores pesadillas: volver al foco público y ver expuesta esa intimidad que siempre ha protegido.

José Luis Rodríguez Zapatero y Sonsoles Espinosa, en 2019

José Luis Rodríguez Zapatero y Sonsoles Espinosa, en 2019Gtres

Para comprender este búnker hay que volver a sus orígenes. Hija de militar, nació y vivió en Ávila hasta que se trasladó a León para sus años de facultad. Fue allí donde conoció a José Luis, quien la conquistó a pesar de ser, según él mismo, «un pesado con la política». Se casaron en 1990 en Ávila, uniendo dos familias marcadas por la Guerra Civil: el fusilamiento del abuelo paterno del político y la temprana viudez en la rama de la soprano. Ligada a la música desde que entró en el Coro Universitario de León en 1982, ejercía como profesora en un colegio privado leonés hasta que la elección de su marido como secretario general del PSOE la obligó a pedir una excedencia para mudarse a Madrid.

Ya en la capital, pasó una audición con el maestro Martín Merry justo al día siguiente de que Zapatero se estrenara como líder de la oposición en el debate sobre el estado de la nación, en junio de 2001. Desde entonces, la música fue su absoluto refugio, logrando hitos como cantar en la ópera Carmen en París en 2007 o en las tablas del Teatro Real en 2016.

Pese a sus esfuerzos, su imagen siempre estuvo bajo la lupa: desde su criticado vestido satinado marrón de Benarroch en la boda de los Reyes, hasta el estallido de enero de 2009, cuando sus hijas Laura y Alba posaron góticas junto a los Obama en la Casa Blanca. Tras años oculta, su reaparición en 2019 con un corte de pelo radical volvió a encender las redes, que la compararon cruelmente con «un híbrido entre el doctor Spock y la sota de bastos”. Aun con las burlas y el temporal judicial, el matrimonio sigue unido. Así se vio el pasado 1 de abril de 2025 en la presentación de su libro La solución pacífica, donde Zapatero confesó ante una risueña Sonsoles: »Estoy tan enamorado de Sonsoles como el primer día que la vi con un chubasquero amarillo”.

Sin embargo, tras el idilio se esconde una intensa actividad inmobiliaria destapada por El Debate, que cifró en cuatro las propiedades del expresidente (incluyendo un piso en León y su conocida villa en Lanzarote) y que ahora evidencia una notable prisa por reconfigurar su patrimonio. El ejemplo más claro es su chalet de Aravaca: lo compraron en 2019 por 800.000 euros y lo vendieron apresuradamente en enero de 2025 por 2,1 millones, justo cuando el nombre del político saltó a la luz en un polémico informe de la UCO.

Con esa enorme liquidez sobre la mesa, la pareja ha reorganizado su día a día en la capital mientras terminan las obras de su próxima mudanza. Actualmente viven de alquiler en Las Rozas, en un espectacular chalet unifamiliar situado en una zona elevada conocida como «el monte», con unas impresionantes vistas a la sierra. Allí esperan pacientemente a que concluyan las reformas de su última gran adquisición: una vivienda de medio millón de euros en la elitista urbanización Puerta de Hierro de Madrid que, estratégicamente, se ha registrado de forma exclusiva a nombre de ella.

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