Johanna Zott y Pablo Urdangarin tras un partido del deportista
La historia de tres años de amor de Pablo Urdangarin y Johanna Zott
En el último partido del joven con el Fraikin BM Granollers volvieron a mostrar su pasión
Pablo Urdangarin y Johanna Zott comenzaron su relación en marzo de 2023, justo cuando el hijo de la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin estaba en el ojo del huracán y sometido a una gran presión mediática por la separación de sus padres tras la salida a la luz del romance que el exduque de Palma estaba viviendo con Ainhoa Armentia. Algo que no importó a la joven estudiante de medicina, que no tardaba en convertirse en uno de los grandes apoyos del sobrino del Rey Felipe VI tanto a nivel personal como profesional en su carrera como jugador de balonmano.
Tres años después, y aunque por el momento parece que no hay planes de boda a la vista debido a su juventud, la pareja sigue tan enamorada como el primer día, y ambos forman ya parte de la familia del otro. Y así lo han vuelto a demostrar en el último partido del joven con el Fraikin BM Granollers, equipo con el que por cierto va a renovar por el gran rendimiento que ha tenido esta temporada convirtiéndose en un jugador clave en muchos de los encuentros.
Pablo Urdangarin
A pesar de que en esta ocasión ningún miembro de su familia le ha animado desde las gradas -aunque en los últimos meses ha sido habitual ver a Doña Cristina o a Iñaki en el Palau d'Esports de Granollers, 'repartiéndose' las fechas para evitar coincidir en público aunque el vitoriano sostiene que su relación es cordial tras su divorcio-, Pablo sí ha estado arropado por su novia, sus 'suegros' Elena y Christoph Zott, y una de sus cuñadas en el partido que le ha enfrentado al Frigoríficos del Morrazo y en el que el conjunto catalán se ha impuesto por 33 a 25.
Demostrando que se han convertido en sus mayores fans, su familia política no ha dejado de vitorear y aplaudir cada jugada, con una Johanna especialmente nerviosa que no dejó de comerse las uñas en ningún momento sin perder detalle de cada una de las jugadas del nieto del Rey Juan Carlos.
Un apoyo incondicional que Pablo ha querido agradecerles acercándose tras el pitio final, cuando tras saludar a los padres de su chica se fundió en un tierno abrazo entre besos, sonrisas y miradas cómplices con Johanna que reflejan lo enamorada que está la pareja después de celebrar su tercer aniversario de relación.