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Máxima de los Países Bajos

Máxima de los Países BajosGtres

La tiara con 665 diamantes y dos siglos de historia que ha lucido Máxima de los Países Bajos

La Reina Máxima eligió un elegante vestido de gala firmado por Jan Taminiau, uno de los diseñadores más importantes de su armario.

El Palacio Real de Ámsterdam volvió a desplegar todo su esplendor con motivo de la visita de Estado del presidente federal de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, y su esposa, Elke Büdenbender. Como colofón a la primera jornada del viaje, los Reyes Guillermo Alejandro y Máxima ofrecieron una cena de gala en la que también estuvo presente la Princesa Amalia, heredera al trono neerlandés.

Como suele ocurrir en este tipo de citas, el protocolo, los discursos y la diplomacia compartieron protagonismo con otro de los grandes atractivos de las monarquías europeas: las joyas históricas. Y en esta ocasión fueron precisamente las tiaras de Máxima y Amalia las que acapararon todas las miradas.

Para la velada, la Reina Máxima eligió un elegante vestido de gala firmado por Jan Taminiau, uno de los diseñadores más importantes de su armario. Sin embargo, la auténtica protagonista de su estilismo fue la espectacular Tiara de Zafiros, una de las piezas más emblemáticas del joyero de la Casa de Orange-Nassau.

Los Reyes de los Países Bajos y la Princesa Amalia

Los Reyes de los Países Bajos y la Princesa AmaliaGtres

La joya tiene una historia fascinante. Fue adquirida en el siglo XIX por el Rey Guillermo III como regalo para su esposa, la reina Emma, y desde entonces ha pasado de generación en generación hasta convertirse en una de las grandes reliquias de la monarquía neerlandesa. Está compuesta por 665 diamantes y 33 zafiros de intenso color azul, aunque la atención suele recaer sobre su impresionante piedra central, un zafiro de más de 40 quilates que originalmente formaba parte de un broche. Con el paso de los años, la pieza se fue enriqueciendo con nuevos elementos hasta formar un completo conjunto de joyas a juego, conocido en alta joyería como grand parure. Collar, pendientes, broches y brazaletes completan este espectacular legado familiar que Máxima volvió a lucir parcialmente durante la cena.

Amalia de los Países Bajos

Amalia de los Países BajosGtres

Pero más allá de su valor histórico, la tiara guarda un significado muy especial para la reina. Fue la misma que eligió para la investidura de Guillermo Alejandro en 2013, una imagen que marcó el comienzo de su reinado y que explica por qué continúa siendo una de sus piezas favoritas para las grandes ocasiones. Mientras Máxima apostaba por una de las joyas más importantes de la familia real neerlandesa, su hija Amalia sorprendió con una elección mucho más sentimental.

La heredera recuperó la conocida Tiara de las Estrellas, una pieza especialmente vinculada a la historia de amor de sus padres. Fue precisamente la joya que llevó Máxima el día de su boda con Guillermo Alejandro, celebrada en febrero de 2002, por lo que su elección fue interpretada como un discreto homenaje familiar.

La tiara es además una de las más originales del joyero real. Para confeccionarla se combinaron varias piezas históricas, entre ellas una estructura de diamantes y perlas a la que se incorporaron cinco estrellas de diamantes de diez puntas que habían pertenecido a la Reina Emma. El resultado fue una joya elegante, ligera y mucho más moderna que las grandes tiaras tradicionales. Amalia complementó la tiara con un espectacular vestido: escote palabra de honor, cuerpo con corsé y falda recta que se ciñe en la cintura, realzando su figura. El toque especial lo aportan las aplicaciones brillantes en relieve bordadas sobre el pecho.

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