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Once titular de la selección española contra Cabo Verde

Once titular de la selección española contra Cabo VerdeAFP

El jugador de España en el Mundial con las cosas más raras en su maleta: de luces rojas a filtros de café V60

El jugador de la Selección explica los objetos que no podían faltar en su equipaje durante la concentración mundialista

El debut de España en el Mundial 2026 ha generado una oleada de críticas a Luis de la Fuente y muchos de sus jugadores. La decepción es palpable, pero el combinado nacional sigue siendo un generador constante de noticias más allá de lo que sucede en el terreno de juego, que no siempre es lo más llamativo. Uno de los convocados más carismáticos es Marcos Llorente, que no deja indiferente a nadie por su estilo de vida.

El jugador del Atleti no ha llegado al Mundial únicamente con ropa al uso ni con la metafórica ilusión de defender a España. Dentro de su maleta también ha añadido algunos objetos muy particulares con los que intenta mantener intactas sus rutinas fuera de casa, marcadas por una alimentación cuidada, el control de la exposición a la luz, el descanso y una forma de entender el bienestar que él mismo ha defendido en numerosas ocasiones.

Marcos Llorente, en su visita a El Hormiguero

Marcos Llorente, en su visita a El HormigueroAntena 3

Llorente desveló el contenido más excéntrico de su equipaje durante una entrevista en Radioestadio Noche, de Onda Cero, donde explicó con naturalidad qué se había llevado a la concentración de la Selección. «Me traigo de todo. Un filtro V60 de café, que cae poco a poco, la tetera, las bombillas rojas, las gafas», explicó el jugador.

La lista resume bien dos de sus grandes hábitos diarios. Por un lado, el café. Llorente no se conforma con cualquier preparación y por eso viaja con su propio filtro V60, un método manual en el que el agua cae lentamente sobre el café molido. También se llevó una tetera, otro detalle que encaja con esa forma minuciosa de cuidar cada pequeño gesto, incluso durante una concentración mundialista. De hecho, el futbolista contó que habían comprado café para todo el equipo, con varias bolsas destinadas a la máquina situada en la zona donde comen los jugadores. Al lateral derecho le da igual dónde esté; hay costumbres que son prusianas e innegociables.

Como era de esperar, lo que más curiosidad despertó, sin embargo, fue la parte relacionada con la luz, sin duda su seña de identidad. El jugador reconoció que viaja con bombillas rojas para colocarlas en las habitaciones de hotel en las que se aloja. Su objetivo es evitar la iluminación convencional por la noche y mantener el ambiente que utiliza habitualmente para favorecer el descanso: «Me llevo una bombilla y la engancho en todas las lámparas. Cambio las bombillas», explicó Llorente. Incluso lleva una pequeña lámpara roja por si no puede sustituir las de la habitación. El propio futbolista asumió con humor lo extraño que puede resultar la escena para quien entre después en el cuarto: «El que venga al día siguiente puede flipar».

En la maleta no podían faltar sus características gafas. Llorente utiliza cristales con filtro de luz según el momento del día y el entorno en el que se encuentre, una práctica que ya había comentado en otras ocasiones y que ha generado conversación alrededor de sus hábitos personales. Para algunos puede parecer una excentricidad. Para él, en cambio, forma parte de una disciplina diaria que intenta no romper ni siquiera en plena competición.

No es la primera vez que el jugador habla de su estilo de vida. En los últimos años, sus rutinas de alimentación, descanso, exposición a la luz y recuperación han despertado tanto interés como debate. Llorente las defiende con naturalidad, sin presentarlas como postureo, sino como una forma de sentirse mejor y rendir más. En un Mundial, donde todo se mide al detalle y cada gesto de los jugadores adquiere una dimensión planetaria, su equipaje ha terminado generando casi tanta curiosidad como sus entrenamientos.

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