Ana Obregón, en la impresionante terraza con vistas al mar de la casa
Gente
El Manantial, al detalle: así es la mansión balear que Ana Obregón vende por 25 millones de euros
La actriz y sus hermanos llevan varios años intentando vender la propiedad, lo que les ha obligado a rebajar su precio 10 millones de euros
Fue en 2024 cuando la familia Obregón se decidió a poner a la venta la espectacular finca que, durante años, ha sido el templo de sus veranos en Mallorca. Desde entonces buscan un comprador que todavía no ha llegado y quizás ese sea el motivo que hace tan solo dos semanas saliese a la luz que la propiedad había bajado su precio 10 millones de euros, de 35 a 25.
«Esa casa no vale 25 millones, vale 100 millones emocionalmente para nosotros, por sentimientos, por recuerdos, por todo lo que ha supuesto en nuestras vidas», comentaba la propia Ana Obregón a ¡Hola!. La gran dificultad que presenta la propiedad es que hay que adquirirla por completo. Cualquier operación que implique la compra parcial para su posterior derribo y construcción de una nueva vivienda unifamiliar es inviable; habría que comprar la parcela en su conjunto, lo que dificulta su venta.
La vivienda fue construida por su padre en los años 60 y cuenta con un terreno de 8.000 metros cuadrados de los que aproximadamente 1.000 son construidos, a 140 metros de un acantilado.
«Cuando llegamos aquí éramos apenas unos veinte, además del Eurotel. Descubrí la Costa de los Pinos a través de un primo hispano-inglés de Ana», relató Antonio García, padre de la actriz, en una entrevista concedida al medio local mallorquín Última Hora en el año 2013. «La empresa que construyó el Eurotel, con la que nosotros habíamos trabajado, nos dijo que se vendían unas parcelas».
La vivienda tenía espacio de sobra para acoger a toda la familia y algún invitado de última hora. «Tiene siete dormitorios tipo suite, cada uno con su baño y todos con vistas al mar», detallaba la propia actriz. Como la terraza, de 250 metros cuadrados, toda la casa ofrece una hermosa panorámica de la bahía de Cala Millor.
La decoración ha sido diseñada con gran esmero, prestando atención a cada detalle. El mobiliario de inspiración nórdica se integra armoniosamente con una paleta de tonos tierra y elementos florales, creando un ambiente cálido y acogedor. No es de extrañar que sea la estancia predilecta de la actriz.
Sin embargo, el verdadero atractivo de la vivienda se encuentra en sus espectaculares terrazas. En estos espacios exteriores, Ana ha recreado una atmósfera exuberante y casi tropical mediante la incorporación de esculturas de aves silvestres. Además, el conjunto posee piscina, varias terrazas, pista de pádel, casa de guardeses, un pozo de agua potable que da nombre a la finca y varios accesos directos al mar, donde la conocida actriz ha llevado a cabo en varias ocasiones sus famosos posados veraniegos.
A«Esa casa para mí significa Aless, significa mis padres, significa familia... Significa toda mi vida», indicó Obregón a ¡Hola!. «No se la enseñamos a cualquiera. De esta manera, todavía buscan al comprador perfecto que cuide de su lujosa reliquia: «Estamos filtrando por su valor emocional. Queremos que quede en buenas manos. Alguien que nos dé buenas vibraciones».
La zona más destacada de la casa es la impresionante terraza con acceso directo al mar
De momento, la actriz podrá disfrutar de un último verano en ella. «Estoy deseando irnos a la playita y a ver qué tal. A pesar de que El manantial, está en venta –un tema del que no ha querido hablar porque «mis hermanos me lo han prohibido»– sí disfrutará en la isla balear de sus vacaciones con la pequeña.
«Vamos a la casa, lo que pasa que somos cinco hermanos, todos con hijos, con nietos, con novios, con novias, y nos tenemos que turnar. Y yo quiero estar tranquila con mi niña», se sinceraba en un acto público en el que también desveló si había posado veraniego o no.
Uno de los salones de la propiedad
«Os doy una primicia. Hay posado y no lo podéis ni imaginar. Es que no lo podéis ni imaginar«. Eso sí, ha dejado claro que no será con Anita porque »desde que cumplió tres años lo dije y lo mantengo a rajatabla. Mi niña no saldrá en ninguna parte. Si sale alguna vez en mi Instagram le pongo su corazón en la cara. Pero la carita de mi niña ya no la vuelve a ver nadie».