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Hotel Nomâde Madrid en la Gran VíaCortesía

El histórico edificio de Madrid que Antonio de la Rúa, ex de Shakira, ha comprado por 105 millones para abrir un hotel de lujo

Nômade Temple Madrid, en la Gran Vía, se inauguró el pasado mayo y esta semana ha alojado a la influencer Chiara Ferragni

Shakira ha aterrizado con paso firme en Madrid para demostrar, una vez más, que las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan. Tras una compleja separación de Gerard Piqué repleta de reproches, parecen haber alcanzado un punto de encuentro, sobre todo por el bien de sus dos hijos. Tampoco fue fácil su ruptura con Antonio de la Rúa, aunque hoy la relación es excelente y son socios comerciales. El argentino está involucrado en la producción y gestión de la gira internacional de la artista.

Durante el mes que va a pasar en Madrid actuando en el Macondo Park, Shakira ha instalado su hogar en el hotel The Madrid Edition, situado a pocos metros de la Puerta del Sol. Pero también lo podría haber hecho en el Nômade Temple Madrid, en el 11 de la Gran Vía, que abrió sus puertas el pasado mayo, y es propiedad de Antonio de la Rúa y sus socios. Entre sus ilustres huéspedes cuenta con Chiara Ferragni, quien este viernes disfrutaba de una hamburguesa en compañía de sus hijos en el lobby del hotel. También se aloja parte del equipo de la gira que acompaña a la cantante colombiana.

Antonio de la Rúa (de negro) con Shakira este verano

Antonio de la Rúa, hijo del expresidente argentino Fernando de la Rúa, es cofundador de la firma hotelera Nomade People (también conocida por su marca Nômade Temple), junto a otros inversores como el argentino Sebastián Sas y el director ejecutivo Miguel Isla. Actualmente cuentan con cuatro hoteles: dos en México, en Tulum y Holbox, y dos en España, uno en Ibiza y otro en Madrid, recién abiertos.

Nômade Temple Madrid de la Gran VíaSergio Pradana

Tras comenzar a operar en régimen de arrendamiento, el grupo inversor de De la Rúa compró hace una semana el edificio que alojó el Hotel de las Letras, construido a principios del siglo XX, por 105 millones de euros cuatro meses después de su apertura ya como Nômade Temple y tras invertir otros 18 millones en la reforma. Concebido originalmente como inmueble residencial vinculado a la burguesía madrileña y posteriormente transformado en hotel, el espacio ha sido testigo de distintas capas de vida, manteniendo siempre un vínculo estrecho con la cultura y la actividad literaria del barrio. La intervención arquitectónica parte del respeto a ese carácter original, entendiendo el edificio como una memoria viva capaz de dialogar con el presente. Molduras, balcones, carpinterías y elementos estructurales han sido restaurados e integrados dentro de una mirada contemporánea que recupera la identidad del espacio sin congelarla.

El interiorismo refleja un concepto boho y ecléctico con textiles artesanales, murales decorativos, libros antiguos y cerámicas, huyendo del lujo pretencioso. El personal lleva un curioso uniforme marrón chocolate compuesto por una túnica y pantalón.

Rooftop de Nômade Temple MadridSergio Pradana

El hotel de cinco estrellas cuenta con 93 habitaciones y suites, incluidas dos penthouse, rooftop con piscina, el Café Libre, en el lobby del hotel, el restaurante Guga, la discoteca Say No More y GÖN House of Healing concebido como un «santuario urbano» donde recuperar el equilibrio físico, mental y emocional.

Restaurante Guga

La historia de Guga nace de un encuentro entre Guga Pereyra, dueño y anfitrión, y dos amigos, una noche alrededor de una mesa. De esta velada nació el deseo de llevar a Madrid esa forma de reunirse, comer bien y alargar la conversación hasta la madrugada. Su propuesta parte de Italia, con una cocina reconocible con platos icónicos como vitello tonnato, carpaccio, burrata alla mediterránea, berenjena a la parmesana y una cuidada selección de pastas. La parrilla incorpora el carácter argentino y uruguayo, con cortes como asado de tira, vacío dry aged, bife ancho, lomo bajo y solomillo, además de pescados y mariscos trabajados a la brasa.