Rodríguez Zapatero recibió al Rey de Arabia Saudí, Abdala bin Abdelaziz, en 2007
El error de protocolo en el que cayó Zapatero en su carta a la Corte Real saudí para que confirme su versión de las joyas
El expresidente del Gobierno empleó los términos Su Majestad y Su Alteza Real de forma indistinta para referirse al Rey
Su Majestad y Su Alteza Real no son sinónimos y no son intercambiables. Su Majestad (S. M.) se reserva exclusivamente para los reyes, reinas, emperadores y emperatrices, es decir, los jefes de Estado de una monarquía. Su Alteza es la forma adecuada de nombrar a otros miembros de la Familia Real que no son los monarcas, es el término que se usa con los príncipes y princesas, los infantes y las infantas, así como los herederos al trono.
Una consideración que no tuvo en cuenta José Luis Rodríguez Zapatero a la hora de dirigir sus cartas a la Corte Real de Arabia Saudí para «obtener» la «corroboración» de que las joyas intervenidas en su poder fueron un regalo recibido en 2007 del monarca saudí Abdala bin Abdelaziz, fallecido en 2015. El expresidente emplea los términos de forma indistinta.
«Me dirijo a usted a través de la Embajada de Arabia Saudí en Madrid. Como posiblemente recordará, la Corte, con motivo del viaje oficial de Su Alteza Real Saudí el Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, Su Majestad el Rey Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, los días 18 y 19 de junio de 2007, y en el marco de las relaciones entre nuestros dos países, entregó sus muestras de consideración de las que fuimos objeto».
De esta forma Zapatero para referirse al Rey emplea las dos denominaciones tanto Alteza Real como Su Majestad que fue usado por primera vez por Carlos V, quien creía que, tras su elección como Sacro Emperador Romano en 1519, merecía un título mayor que el de Alteza, que habían usado los emperadores y reyes anteriores. Pronto, Francisco I de Francia y Enrique VIII de Inglaterra siguieron su ejemplo.
Joyas encontradas en la caja fuerte José Luis Rodríguez Zapatero
Durante ese viaje, el monarca saudí fue recibido por el Rey Juan Carlos I, quien le impuso el Toisón de Oro, y mantuvo reuniones institucionales con el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en La Moncloa. La versión de Zapatero sostiene que las doce joyas intervenidas en su despacho de Ferraz corresponden a una «atención estrictamente personal», aceptada «por deferencia y como muestra de agradecimiento y respeto» hacia el monarca saudí, y que desde entonces permanecieron guardadas «sin uso ni destino alguno y sin conciencia de su valor material».
La documentación se ha remitido al juez Calama con copia de la carta en español, árabe, inglés y francés, junto a varios recortes de prensa sobre el viaje del monarca saudí a España. El pasado lunes, el magistrado dio tres días al expresidente para que justificara las joyas en su poder, añadiendo que podría aportar al órgano judicial toda la documentación de la que dispusiera al respecto.