06 de febrero de 2023

Campo de entrenamiento militar para mujeres en Borki en 1937

Campo de entrenamiento militar para mujeres en Borki en 1937

De Marie Curie a Irena Sendler: mujeres polacas que cambiaron el mundo en el siglo XX

Las polacas en la lucha por la independencia destacaron en un alto número por su gran nivel cultural. Este fenómeno educativo, que fue clandestino antes de la independencia, alumbró una generación de miles de mujeres, que participaron en pie de igualdad en lograr la independencia de Polonia

Polonia fue uno de los primeros países del mundo en reconocer el sufragio femenino. El 28 de noviembre de 1918, mediante un decreto de Józef Piłsudski, las mujeres polacas se pusieron en vanguardia junto a países escandinavos como Finlandia y Noruega, mientras que Francia e Italia lo fueron después del segundo conflicto mundial. En el caso de España, fue también un país pionero al conceder el sufragio femenino en las elecciones municipales de 1924.
En Polonia las mujeres participaron de forma activa en la defensa de la instauración del Estado polaco después de 1918. En la ciudad de Lvóv, se formó la Legión Voluntaria de Mujeres (Ochotnicza Legia Kobiet-OLK), que fue liderada por la posterior Lt. Col. Aleksandra Zagórska, y entre las que destacó la comandante Wanda Gertz en la defensa de la ciudad de Vilna. La OLK reunió a 2.500 mujeres, en funciones auxiliares, pero también en primera línea, sufriendo 66 caídas en combate, en la defensa de la ciudad de Lvóv, durante el conflicto polaco-soviético. De entre sus filas sobresalió Maria Wittek (1899-1997) que fue la primera Brigadier General del ejército polaco.
Las polacas en la lucha por la Independencia destacaron en un alto número por su gran nivel cultural. El origen estuvo en casos como el del médico Adrian Baraniecki, quien creó en 1868 en Cracovia (zona austriaca) los cursos superiores para mujeres con prestigiosos profesores de la universidad. Los cursos tuvieron su sede en el convento de los franciscanos de Cracovia, donde las estudiantes pudieron elegir entre tres facultades: la Facultad de Historia y Literatura, la Facultad de Ciencias Naturales y la Facultad de Bellas Artes, donde se graduaron unas cuatro mil mujeres.
En Varsovia (zona rusa) en 1882 funcionó la clandestina Universidad Libre (Uniwersytet Latający) que daba cuatro carreras: ciencias sociales, ciencias filológicas e históricas, pedagogía y matemáticas y ciencias naturales, donde se graduaron otras siete mil mujeres. La más famosa de aquellas graduadas será Maria Skłodowska-Curie (1867-1934), física, matemática y química pionera en el campo de la radiactividad. En 1903 le concedieron el Premio Nobel de Física por el descubrimiento de los elementos radiactivos y en 1911 la otorgaron un segundo Nobel, el de Química, por sus investigaciones sobre el radio y sus compuestos. Es la única persona en recibir dos premios Nobel en distintas especialidades: Física y Química y en ser catedrática de Física en la Universidad de la Sorbona, en sustitución de su marido, cuando falleció en 1906.
Imagen tomada durante su trabajo conjunto en el laboratorio

Imagen tomada durante su trabajo conjunto en el laboratorio

Ante la imposibilidad que las mujeres tuvieron de asistir a la universidad, las egresadas se doctoraron en el extranjero, principalmente en Suiza y en Francia, como fue el caso de Anna Tomaszewicz-Dobrska, que fue la primera mujer polaca en convertirse en médico y ejercer en la zona rusa de Polonia después de superar muchísimas dificultades. Otras mujeres que pasaron por experiencias similares fueron la ginecóloga Ewa Halecka, que ejerció en Bosnia-Herzegovina, zona de administración especial del Imperio Austro-Húngaro. En la universidad de Zurich destacaron Stefania Wolicka-Arnd, historiadora polaca y la primera mujer que recibió un Doctorado en Filosofía en la Universidad de Zúrich, y la historiadora de economía, Zofia Golińska-Daszyńska, que fue la primera mujer en defender su doctorado en 1891 en Zúrich. De 1928 a 1932 fue miembro del senado polaco, representando al partido gubernamental BBWR.
A partir de 1897 el Ministerio de Educación y Ciencia de Viena permitió a las mujeres acceder a estudios y doctorados, lo que permitió a las mujeres el acceso a la Universidad Jagellónica de Cracovia y a la de Lemberg (Lvóv) en la zona austriaca de Polonia. La trayectoria siguió creciendo durante la II República, pasando de menos de un 7 % a un 30 % de estudiantes femeninas en los campus universitarios. Este fenómeno educativo, que fue clandestino antes de la independencia, alumbró una generación de miles de mujeres, que participaron en pie de igualdad en lograr la independencia de Polonia. Algunas de ellas, fueron diputadas después, fruto de su trayectoria activista, como las nacional-demócratas (derecha), Gabriela Balicka-Iwanowska y Zofia Sokolnicka, o la militante campesina del PSL-Liberación (centro), Irena Kosmowska.
En el plano religioso, María Teresa Ledóchowska, fundadora de la congregación de las Hermanas Misioneras de San Pedro Claver, estuvo dedicada a la liberación de esclavos en África y ahora es beata. Su hermana Úrsula Ledóchowska fundó otra orden religiosa, en este caso la Congregación de las Religiosas Ursulinas del Sagrado Corazón de Jesús Agonizante, fue superiora del convento de Cracovia, y abrió un internado para jóvenes universitarias, que fue la primera residencia femenina en Polonia. Protagonista de numerosas iniciativas educativas y ecuménicas, fue canonizada el 18 de mayo de 2003 por el Papa Juan Pablo II.
La beata María Teresa Ledóchowska

La beata María Teresa Ledóchowska

En la Segunda Guerra Mundial, también tuvieron sus heroínas como la religiosa Matylda Getter, de las Hermanas Franciscanas de la Familia de María, que ocultó a 550 niños judíos en orfanatos católicos o la enfermera Irena Sendler que ideó un modo de sacar a 2.500 niños judíos del gueto de Varsovia. Otra mujer en la historia de Polonia fue Janina Lewandowska, de soltera Dowbor-Muśnicka, pionera de la aviación polaca, que se inició en el vuelo con planeadores, ingresando en el Aero Club de Poznań, y terminando luego el curso de radiotelegrafista. En 1928 fue la primera mujer en Europa que saltó en paracaídas desde una altura de 5.000 metros. En el inicio de la Segunda Guerra Mundial, el 1 de septiembre fueron invadidos por los alemanes y el 17 por los soviéticos, siendo capturada cinco días después por estos últimos. La subteniente Lewandowska fue entregada junto a los oficiales polacos a la NKVD, siendo la única mujer militar asesinada en los bosques de Katyn junto a otros 22.000 oficiales e intelectuales polacos.
Comentarios
tracking