Soldados italianos y griegos durante el Incidente de Corfú
Hace 100 años en El Debate
4 de septiembre de 1923: Grecia se dispone a entrar en guerra con Italia
El Consejo de ministros decidía «acudir a las armas si Italia no aceptaba el arbitraje»
Benito Mussolini había enviado fuerzas para bombardear y ocupar la isla griega de Corfú al no ser aceptadas plenamente todas sus peticiones en lo relativo al asesinato del general italiano Enrico Tellini y cuatro funcionarios del Estado Mayor. También amenazó a la Liga de las Naciones con que Italia se marcharía en caso de arbitraje durante la crisis y criticaba a la Prensa inglesa por publicar y difundir mentiras como por ejemplo que se habían dado órdenes de «detener a los navíos griegos» o que «se disponía a la ocupación de Creta y Samos».
Por otra parte, desde Atenas afirmaban que se acudiría «a las armas si Italia no quiere el arbitraje» de la Sociedad de Naciones, pues «después del bombardeo y ocupación de Corfú por los barcos italianos», las fuerzas de mar y tierra italianas «continuaban las agresiones y las violencias», narraba El Debate. Algunos círculos políticos veían esta situación con ojos «pesimistas» y temían que el pueblo heleno no pudiese «contener la ira» y este incidente provocase una «inevitable guerra de consecuencias irreparables».
Este choque no se resolvería hasta el 27 de septiembre de 1923: Grecia pagó 50 millones a Italia, realizó el homenaje de honores a la bandera italiana, una investigación independiente sobre la matanza y el reconocimiento del arbitraje en las fronteras con Albania. Como resultado, las tropas italianas evacuaron Corfú.