Fundado en 1910
Ceremonia fronteriza Wagah-Attari

Ceremonia fronteriza Wagah-AttariWikimedia Commons

Picotazos de historia

Entre música y bailes: así es el curioso enfrentamiento fronterizo entre Pakistán y la India

Existe una gran rivalidad entre ambos países, y eso se ha acabado plasmando en este acto diario de cierre de fronteras

El 11 de octubre de 1947 el brigadier Mohinder Singh Chopra, por la naciente república de la India, y el brigadier Nazir Ahmed, por el recién creado estado de Paquistán, marcaron con tres tambores de regimiento y una tiza, la línea de separación y frontera entre estas dos naciones, sobre el pavimento de la carretera conocida como Grand Trunk. Inmediatamente en torno a la humilde línea de tiza marcada en el suelo se levantaron tiendas de campaña, un par de mástiles, unos barracones, etc. Y poco a poco se fueron sumando militares y civiles en torno a este puesto fronterizo que sería denominado como Wagah por los hindúes y Attari por los paquistaníes.

Por cierto, convendría que les aclarara un punto que ha quedado suelto. El Grand Trunk, sobre el que se marcó la línea de tiza, es una de las rutas comerciales más transitadas y antiguas de la India. Tiene más de 2.600 años de existencia y une las ciudades de Chittagong, en la actual Bangladesh, y Peshawar, en Pakistán , a lo largo de más de 3.600 kilómetros.

Este lugar, hasta el año 1999, era el único puesto fronterizo de carretera entre los dos países. En dicha fecha se abrió el tramo de la carretera de Amatu Satu en Cachemira, hasta entonces no existía más carretera digna de tal nombre. Caminos de cabras, infinidad, pero no carretera.

Cuando los dos oficiales que intervinieron en la fijación de los límites fronterizos dejaron su puesto, se fue creando, de manera espontanea al principio y animada por las autoridades después, una competitividad entre las dos guarniciones. Poco a poco el humilde ceremonial de arriada e izada de bandera, que marca el final y el inicio de la jornada, se iba haciendo más elaborado los desfiles más y más complicados, hasta transformarse en unos complicados ballets o coreografías dignas de ser sacadas en una de las películas de Bollywood.

Frontera de Wagah, lado pakistaní

Frontera de Wagah, lado pakistaní

Esta competición entre ambas guarniciones, transcendió como símbolo de identidad nacional, de rivalidad pero también de cierta hermandad. Se fue transformando en una representación de cada uno de los países, por lo que sus respectivos gobiernos empezaron ha prestar atención a aquel perdido pero importante puesto fronterizo.

Se vieron aumentados los presupuestos para la compra de instrumentos de música para la banda, para galones y cordones de centelleante oro y plata para las tropas que rendían honores, etc. Para entonces, la rivalidad entre las distintas guarniciones del puesto fronterizo, le había llevado a desarrollar un paso marcial en el que los soldados marchaban, solemnemente, elevando un pie casi hasta la vertical del soldado. Obviamente para poder realizarlo hacía falta una severa instrucción.

Marcha de soldados indios de la Fuerza de Seguridad Fronteriza en el paso fronterizo de Attari

Marcha de soldados indios de la Fuerza de Seguridad Fronteriza en el paso fronterizo de AttariWikimedia Commons

Los soldados empezaron a ser elegidos con más cuidado. A partir de la década de 1960, cuando la ceremonia del paso fronterizo de Wagah-Attari empezó a ser internacionalmente conocida, los soldados serán elegidos entre los más altos y más guapos. Además tendrán una generosa asignación, y un barbero especialmente a su servicio, para poder lucir los más impresionantes bigotes y barbas.

Cada tarde, antes del anochecer, a cada lado de la línea fronteriza se inicia un desfile que se podría definir como...vigoroso. Continúa con el arriado de las banderas mientras las cornetas suenan y la banda pone todo el entusiasmo en hacer sonar marcialmente a sus instrumentos. La tropa, en formación y resplandeciente, presenta armas a la enseña nacional y, cuando el sol está próximo a ocultarse, lentamente se van cerrando las verjas de hierro que se han levantado a cada lado de la frontera. Antes había una barrera de madera pero se cambió por las verjas decoradas para añadir mayor dramatismo a la ceremonia.

Desde el año 2010 ambas partes decidieron que era tiempo de limar la agresividad latente en la ceremonia, y es que para entonces la ceremonia del paso fronterizo de Attari Wagah se había convertido en una importante atracción turística en ambos países. Así, desde entonces, los soldados de cada lado, tras cerrar la verja, se saludan militarmente y se estrechan la mano a través de la reja. En las festividades más importantes intercambian regalos y dulces.

Desdichadamente la notoriedad de la ceremonia y el alto número de turistas y curiosos que atrae también le hace ser un objetivo de atentados terroristas. El 2 de noviembre de 2014 se produjo un ataque suicida desde el lado paquistaní. Un terrorista accionó el detonador de un chaleco que portaba con veinticinco kilogramos de explosivos. El asesino solo pudo acercarse hasta unos 600 metros de distancia de la ceremonia, pero su acción costó la vida de sesenta personas y terribles heridas a más del doble. Afortunadamente no quedó nada del terrorista.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas