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La libertad guiando al pueblo, de Eugene Delacroix

Un viaje al siglo XIX: los grandes cambios que dieron forma al mundo contemporáneo

Fue un tiempo donde el alma humana se expandía veloz y se rompía con la misma intensidad

El siglo XIX es un tiempo «intranquilo», que tiene su germen en la Revolución Americana y su independencia, causante de la expansión del movimiento liberal que se traslada a Europa con la toma de la Bastilla, la popularización de la «tolerante» guillotina de la Revolución Francesa, que con su triada (igualdad, libertad y fraternidad) como engranaje dará paso a las revoluciones liberales por todo el mundo. Es un periodo histórico de grandes cambios, donde la humanidad se aceleró en su forma de vivir y relacionarse debido a una serie de transformaciones sociales, políticas, económicas, tecnológicas que cambiaron la historia para siempre.

Fue el siglo que empezó con la muerte de Nelson en Trafalgar, los cien mil hijos de San Luis y Fernando VII, de la reina Victoria en Inglaterra, Bismarck en Alemania, y Garibaldi y Víctor Manuel II en Italia. También fue el siglo de los Imperios, Napoleón lo intentó en Francia, tendrá su turno el imperio alemán y Francia, al mismo tiempo que los británicos asentaron su dominio mundial, mientras otras naciones como España perdían su hegemonía global. Mientras británicos, franceses, italianos, entre otros, crearon colonias en África y en Asia, EE.UU. se posicionó en el Pacífico, para empezar a desarrollar relaciones económicas y políticas con los países asiáticos.

El mundo se había globalizado y nuevos agentes se introdujeron en el tablero del poder. Fue la época de las constituciones, con las cortes de Cádiz y otros intentos democráticos que acabaron con el Antiguo Régimen y la aparición de nuevas ideologías, las primeras organizaciones sociales y obreras que encabezaron F. Engels y Marx en su manifiesto del partido comunista, o el desarrollo del movimiento liberal y socialista en Inglaterra y otras naciones del mundo.

Como resultado, el conflicto estuvo asegurado. Europa sufrió las guerras napoleónicas, España expulsó a los franceses de su territorio y fue derrotada en la batalla de Ayacucho en 1824 en Perú, y sufrió los sucesivos movimientos independentistas en la América española, y el mundo fue testigo de las guerras civiles en Portugal. El año 1833 marca la quiebra aparente del Antiguo Régimen en España y el comienzo de la regencia de María Cristina, también se produce la matanza de frailes en Madrid en 1834 y la pérdida de derechos de la Iglesia como la Desamortización de Mendizábal un año después.

El Papa Gregorio XVI se enfrentó a los ataques contra los Estados Pontificios, mientras se producían las guerras del Opio (1839 a 1842) o la Segunda Guerra Carlista (1846 a 1849), todo ello acompañado de la literatura francesa de Victor Hugo y la música rusa de Tchaikovsky. La siguiente década daría paso a la época Victoriana, con Espartero como regente de España y reformas laborales en regiones como Prusia, donde se prohibió trabajar a menores de 9 años.

En Irlanda sufrieron la gran hambruna, que se llevó un millón de almas. En 1848 todo cambió, o casi todo: se produjo el golpe de Estado en Francia y una revolución en París que culminó con la ascensión de Luis Bonaparte, que en 1852 adoptaría el nombre de Napoleón III. Un año después surge en Alemania el movimiento socialista y se produce la expedición francesa en auxilio de los Estados Pontificios ante la proclamación de la República Romana en 1849.

El mundo siguió en un conflicto constante, las próximas décadas se suceden la guerra de Crimea (1853 -56), la de Secesión de Estados Unidos (1861-1865), la Revolución Gloriosa en 1868 en España que desbancó a Isabel II, nuevas guerras carlistas en España y la guerra franco-prusiana (1870 -71), entre un largo etcétera que es imposible aglutinar en un solo artículo.

Pero no todo fue trágico o sangriento. El XIX fue el siglo de Beethoven, Schumann, Wagner o Strauss en la música; de las últimas pinturas de Goya, y las primeras de Madrazo, Manet, Monet, Renoir, Van Gogh, Sorolla, etc. Fue también el siglo de los escritores como Victor Hugo, Dickens, Dostoyevski, Julio Verne; y en España Espronceda, Zorrilla, Bécquer, Rosalía de Castro, Galdós, Emilia Pardo Bazán y Unamuno, entre otros. Cada artista, músico y escritor fue cronista, a su modo, de un tiempo donde el alma humana se expandía veloz y se rompía con la misma intensidad.