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Ilustración de 'Los tres mosqueteros' para la novela de Dumas

Picotazos de historia

La verdadera historia del auténtico D’Artagnan más allá de Dumas

D’Artagnan no fue únicamente un magnífico personaje de ficción salido de la imaginación de Alexandre Dumas, fue un personaje histórico y su historia vale la pena conocerla

Nació entre los años 1611 y 1615 en el chateau de Castelmore en el suroeste de Francia, en una región cultural e histórica denominada Gascuña. Se llamó Charles de Batz de Castelmore pero todo el mundo le conoce como D’Artagnan.

Fue el cuarto de los siete hijos de Bertrand de Batz y de Françoise de Montesquiou. Si bien el padre pertenecía a la burguesía enriquecida que aspiraba a la nobleza por medio de la adquisición de tierras (como habían hecho con la posesión de Castelmore), la familia de la madre era una rama del antiquísimo y feudal linaje de los Montesquiou, en concreto de la conocida como Montesquiou d'Artagnan.

En torno al año 1630 el joven es enviado a París para que ingrese como cadete en un regimiento de la guardia. Allí le aguardaban dos hermanos mayores que habían sido recibidos y apoyados por un primo de la madre de los Batz, el señor (luego conde) de Trois Ville o Treville. Y es que, más adelante, veremos como este individuo es fundamental, tanto para los mosqueteros históricos como para los personajes creados por Dumas.

En 1640 Charles de Batz, a quien empiezan a llamar D’Artagnan, es miembro de la guardia y sobre 1643 ingresa en los mosqueteros donde encontrará a los caballeros que inspirarán los personajes literarios. Desde ese instante empieza una carrera ascendente en la que se verá apoyado por su primo el conde de Treville y por el mariscal de Gramont, virrey del Bearn.

Fue escolta y estuvo a lado de Luis XIV el día de su coronación. En 1654 participa y es herido en el asedio de la ciudad de Stenay. Al siguiente año Luis XIV lo asciende a a capitán de la guardia y en 1657 le confiere el simbólico, pero bien remunerado empleo de guardia de la pajarera real.

1659 será un año crucial para D’Artagnan ya que será nombrado teniente de la compañía de mosqueteros del Rey (la compañía tenía al propio rey como capitán por lo que el teniente era el comandante en funciones) y contraería matrimonio con Anne Charlotte de Chalency.

Una prueba de la importancia y consideración que se tenía al caballero Charles de Batz de D’Artagnan fue que el contrato matrimonial fue firmado por el mariscal duque de Gramont, ratificado por Luis XIV y la ceremonia presidida por el cardenal Mazarino. El matrimonio no tuvo éxito y se disolvería después de procrear a dos hijos, el menor de ellos continuó con el linaje hasta la extinción a finales del siglo XVIII.

D’Artagnan contaba con la confianza de Luis XIV y por ello se le confió el arresto del poderoso ministro de finanzas Nicolás Fouquet.

Este ministro cayó en desgracia a consecuencia de la descarada exhibición de riqueza que hizo con motivo de la inauguración de su castillo en Vaux y que les relaté en relación al cocinero Vatel.

Durante un tiempo fue carcelero del ministro en desgracia, de quien era amigo. Relevado de sus funciones retomó el mando de los mosqueteros, que era un puesto muy bien remunerado y con esplendidos gajes de beneficio.

Movilizado durante la llamada guerra de Devolución (1667-8) –declarada por Luis XIV alegando el impago de la dote de la infanta María Teresa de Austria, su esposa– destacaría en las acciones de Tournai, Douai y Lille y estuvo junto al gran Condé en la toma de Besanzon.

En 1669 se le encargaran varias misiones de confianza y esto se sabe por una entrada que escribió en su diario Ana María de Orleans. Además, la señora afirma de él: «No hay nada que temer de D’Artagnan, un hombre muy honesto, que bien merecía la estima y la confianza que el rey había depositado en él». En 1672 le nombran gobernador de la ciudad de Lille.

Este último nombramiento se transformará en una pesadilla debido a los enfrentamientos que mantendrá con los subordinados del gran ingeniero militar Sebastian de Vauban.

Este último, genio de la ingeniería militar que transformó el arte de la fortificación, había sido encargado de construir las nuevas fortificaciones de la ciudad y del resto de plazas tomadas a los españoles en la guerra de 1667-8. Batz no se llevaba mal con Vauban pero sí a matar con su subordinado en Lille, quien llegó a cerrarle la puerta de la ciudad de la que él era gobernador.

Iniciada una nueva guerra, D’Artagnan vuelve a asumir el mando de los mosqueteros. Participa en el sitio de la ciudad de Mastrique, que dirigirá el propio Vauban. El 23 de junio los holandeses llevaron a cabo un ataque. Los franceses contraatacaron y recuperaron las posiciones perdidas, pero el combate fue muy reñido.

En la zona donde más porfió el holandés se vio brillar a la persona del comandante de los mosqueteros del rey, siempre animando y en las posiciones de más peligro. Hasta que un proyectil de mosquete le alcanzó en la garganta.

En 1700 Gatien de Courtilz de Sandras, mosquetero del rey y escritor, publicó unas memorias apócrifas del héroe. De Courtilz había sido destinado a la plaza de la Bastilla de París, donde había conocido a François de Montlezun, alcaide de la Bastilla.

Este era un antiguo amigo y compañero de D´Artagnan y relató al escritor multitud de anécdotas y aventuras que corrieron juntos durante sus años de mosqueteros. Courtilz les dio forma literaria y estructura y las publicó como unas supuestas memorias del propio d´Artagnan.

Pues tuvieron bastante éxito. Pero el gran logro, el verdadero triunfo, fue que un ejemplar cayó en manos de Alejandro Dumas.

Este notable y folletinesco autor, escribiría una trilogía que haría de D´Artagnan y de sus compañeros en la compañía de mosqueteros uno de los héroes literarios más conocidos. Los libros que forman la trilogía son: Los tres mosqueteros, Veinte años después y El vizconde de Bragelonne.