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El pintor Claude Monet en su estudio (c. 1920)

El pintor Claude Monet en su estudio (c. 1920)Wikimedia Commons

Picotazos de historia

El golpe de suerte que permitió a Claude Monet desarrollar su arte

El padre del Impresionismo no siempre gozó de una tranquila situación económica, ya que solía depender del apoyo financiero de su padre. Un pequeño cruce con la Fortuna le permitió dar alas a su nueva visión artística

El siglo XIX fue absolutamente revolucionario en lo que a las artes respecta, muy especialmente en el campo de la pintura. Pero esta gran expansión –el número de artistas y aficionados a la pintura se multiplicó por mucho– y desarrollo –romanticismo, realismo, plenarismo, impresionismo con todas sus variantes y vertientes, neoclasicismo, esteticismo, etc.– tuvo un origen muy prosaico.

Primero, a principio del siglo XVIII una casualidad dio lugar al descubrimiento de un tinte de intenso color azul que se denominó Azul de Prusia y que podía producirse artificialmente en un laboratorio. Piensen que el color azul era el más caro de producir de la gama cromática debido a que requería para su elaboración de lapislázuli, una piedra semipreciosa que debía de importarse de Afganistán o la lejana Chile. Era tan caro que por ese motivo será elegido para colorear el manto de la Virgen María cada vez que se la represente.

La pintura industrial

Tras el descubrimiento del nuevo tinte se buscará la producción de pigmentos de forma más industrial, liberando a los maestros pintores de la necesidad de tener maestros mezcladores en sus talleres para la producción de sus propias pinturas. Pero la pintura se secaba con rapidez, desperdiciándose la mayor parte, por lo que la producción de los propios pigmentos se mantendrá todavía.

Ya en el siglo XIX un pintor mediocre y de escaso éxito llamado John Rand –de quien ya les hablé en un artículo anterior– ideó y desarrolló la forma de mantener la pintura al óleo dentro de unos tubos de estaño, taponados con un tapón de rosca, para su fácil comercialización y transporte cuidando de que no se sequen.

De un plumazo John Rand consiguió acabar con los mezcladores, impulsó la fabricación de pinturas industriales y sacó a los pintores de sus talleres. Pudieron trabajar a la luz, al aire libre. Había nacido el Plenarismo y se inició el Realismo junto con la escuela paisajística de Barbizon, que antecedería al Impresionismo en sus estudios sobre la incidencia de la luz.

Monet, padre del Impresionismo

El Impresionismo tal vez sea el movimiento artístico más conocido del siglo XIX y no solo por la alta calidad y belleza de sus creaciones. Las obras de los más señeros exponentes de este estilo artístico son codiciadas con avaricia y alcanzan las más altas cifras en el mercado del arte. Estoy hablando de Renoir, Degas, Manet, Monet, etc.

Claude Monet (1840-1926) fue uno de los grandes maestros del Impresionismo. De hecho, fue un cuadro suyo, Impresión. Sol naciente (1872), el que daría nombre al movimiento artístico. Monet fue un estudiante díscolo y rebelde pero poseedor de un notable talento que se mostraría en la creación de agudas caricaturas que vendía en el puerto de El Havre. A pesar de que el padre de Claude no era una persona adinerada siempre recibió apoyo y aliento por su parte. Claude se instaló en París donde vivió gracias al apoyo de su padre. Se negó a matricularse en la Escuela de Bellas Artes como quería su progenitor y fue por su cuenta.

Impresión, sol naciente de Claude Monet

Impresión, sol naciente de Claude Monet

En la década de 1860 Monet entró en contacto con los miembros de la escuela realista de Barbizon. Estos desarrollaban un realismo pictórico, pintando paisajes al aire libre gracias a que podían llevar paleta, pinturas y pinceles en una pequeña maleta (el caballete iba aparte y era un poco más engorroso) y así apreciar los cambios producidos por la incidencia de la luz.

Claude se enamoró de su modelo favorita, Camille Doncieux, con quien tuvo un hijo. El pintor la amaba profundamente, pero carecía de la estabilidad económica necesaria y seguía dependiendo, en buena medida, de las remesas de dinero que le pasaba su padre, a quien no quería molestar y que sabía que no aprobaría su unión con la modelo.

Mujer con sombrilla (1875), retrato de Camille y su hijo Jean

Mujer con sombrilla (1875), retrato de Camille y su hijo JeanWikimedia Commons

En 1870 su padre murió y Claude heredó una pequeña fortuna que le permitió contraer matrimonio con la madre de su hijo y pagar la salida de la familia a Inglaterra tras el inicio de la guerra Franco-Prusiana ese mismo año.

En Londres fue consolidando un prestigio y reputación entre los artistas y entendidos, pero todavía alejado del gusto de los críticos. El mejor ejemplo fue la crítica que recibió su cuadro Impresión. Sol naciente y que se considera el inicio del movimiento impresionista.

La tragedia y el golpe de suerte

Monet trasteó y sobrevivió gracias al apoyo y gestión del merchante Paul Durand-Ruel. Camille murió en 1879 a consecuencia de un aborto que tuvo y en medio de su incertidumbre y dolor tuvo lugar un suceso afortunado que cambiaría su vida: le toco la lotería.

Sí señores. Claude semanalmente jugaba una pequeña cantidad poniendo sus ilusiones en la esquiva diosa Fortuna, y en una de esas acertó la Lotto. El premio fue de 100.000 francos de entonces. Era una cantidad importante pero no una gran fortuna. El dinero le permitió complementar los ingresos que obtenía de la venta de sus pinturas. Este pequeño colchón le supuso un efecto balsámico. Le permitió centrarse en su propia visión del arte.

La obra de Claude Monet cambió. Evolucionó a unos tonos más brillantes y se notó como el artista se desarrollaba hasta alcanzar una plenitud alejada de su obra anterior. Será precisamente a partir de este momento cuando iniciará sus conocidas series de pinturas, en las que se repetirá el mismo motivo, una y otra vez, pero a distintas horas del día en diferentes estaciones del año. Siempre buscando las sutilezas de la luz incidiendo sobre el motivo de la pintura.

Les estoy hablando de las series conocidas como Los Nenúfares, Los Álamos, Venecia, etc. Estas obras se encuentran entre las más valoradas y, por lo mismo, más codiciadas por los coleccionistas.

Un último esfuerzo

Desde el inicio de la Primera Guerra Mundial hasta 1923 no pintará prácticamente nada. El motivo fue que quedó ciego debido a unas cataratas. Una doble, y muy arriesgada operación, en 1923 le devolvió la vista, por lo que se lanzó a pintar en un intento de recuperar el tiempo perdido.

Nenúfares Monet

Nenúfares de MonetWikipedia

Estas maravillosas series y pinturas, que hoy definen como pocas la pretensión del Impresionismo y que surgieron de la paleta de Claude Monet, se debieron al afortunado y prosaico billete de la Lotto, que aportó una tranquilidad económica al maestro de la pintura. ¡O Fortuna, velut luna statu variabilis! (¡Oh Fortuna, como la luna era variable!).

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