Fundado en 1910

Elizabeth Wise, representante en Madrid de las Daughters of the American Revolution

Entrevista a Elizabeth Wise, representante en Madrid de las Daughters of the American Revolution

«El choque entre la España católica y los anglicanos frenó el peso hispano en el relato de la Independencia de EE. UU.»

Hablamos con la presidenta del capítulo español de las Hijas de la Revolución Americana, una asociación con más de 100 años de historia formada por las descendientes de aquellas personas que apoyaron o participaron en la revolución de los colonos contra los ingleses

En España hay 70 mujeres cuyos antepasados participaron o apoyaron la independencia de Estados Unidos, de la que se cumple el 250.º aniversario este año. Pertenecen a las Hijas de la Revolución Americana (Daughters of the American Revolution), una asociación con más de 100 años de historia formada por las descendientes de aquellas personas que apoyaron o participaron en la revolución de los colonos contra los ingleses.

La presidenta del capítulo español de esta organización es Elizabeth Wise, que nos descubre cuál es la labor de las Daughters, cómo investigan para certificar ese vínculo y cuál es la conexión con España y el papel de nuestro país en la guerra de Independencia. Conversamos con Wise en el marco del Congreso Internacional La Monarquía Española y la Independencia de los Estados Unidos, organizado por el Instituto CEU de Estudios Históricos, la Cátedra Internacional CEU Elcano y el Instituto de Estudios Americanos CEU-CEFAS.

–¿Qué idea que se daba por buena sobre la independencia de EE. UU. están logrando desmentir congresos como este?

–Las conferencias nos han abierto los ojos a la historia real. Hemos obtenido muchísimos datos adicionales en cuanto a cómo empezó, cómo terminó, cómo participó España y en qué condiciones se produjo la entrada de España en esta Revolución de Estados Unidos.

–¿Cree que el relato oficial de EE. UU. prefirió «comprar» la idea de que Francia fue su único gran aliado, dejando de lado la aportación española?

–No creo que fuera «comprar» la idea; Francia entró primero. Los franceses pudieron tener ese contacto directo con George Washington y con el nuevo Gobierno, mientras que los españoles tardaron muchísimo en poder entrar por varias razones. Pasaron algunos años hasta que realmente empezó ese vínculo liderado por figuras como Bernardo de Gálvez, entre otros. Pero en la parte del norte, donde se estaba tramando todo, solamente estaban los franceses. Además, la parte católica de España frente a la parte protestante anglicana de Nueva Inglaterra supuso un choque que frenó una mayor sintonía en favor de la causa española.

–¿En Estados Unidos se sigue conociendo más a Lafayette que a Bernardo de Gálvez?

–Sí, hoy en día, en Estados Unidos sigue habiendo influencia francesa. Hay que recordar también la situación educativa de nuestra nación, en la que cada Estado puede escoger qué poner y qué no poner en los libros escolares. Ahí es donde estamos todos, buscando y tratando de estar en contacto con cada Estado, también con cada consulado español, para poner esa semilla con contenido en texto, vídeo y demás sobre este legado hispano.

–¿Qué son las Hijas de la Revolución Americana (Daughters of the American Revolution)?

–Es una asociación patriótica, sin ánimo de lucro y sin meternos en política en absoluto. Fundada en 1890, para formar parte se requieren documentos que verifiquen que un antepasado luchó o ayudó en la Revolución. Es un honor y una asociación patriótica. En el mundo somos 190.000 miembros. En España, 70 mujeres. Somos parte de la independencia de Estados Unidos, descendientes de las familias que lucharon o ayudaron.

–¿Qué labor realizan en Estados Unidos y en España las Hijas de la Revolución Americana?

–Nuestra labor es buscar la historia de nuestros héroes, investigar sus tumbas, poner placas en sitios donde podemos, llamar la atención, participar en congresos y escribir artículos que cuenten esta historia. En el caso del capítulo español, se nos han abierto las puertas con una gran ilusión para investigar in situ la parte española de la «revolución». Aquí tenemos las iglesias, los archivos, las tumbas y las casas familiares donde nacieron algunos de los héroes. Todo eso es nuestro trabajo: buscarlo para ponerlo sobre el papel.

–Cuando ustedes investigan linajes en España, ¿con qué obstáculos se encuentran para convencer a una familia de Albacete o de Cádiz de que su tatarabuelo fue, en realidad, un héroe de la independencia de los Estados Unidos?

–En España no tenéis todos los datos y la información de lo que hicieron los españoles en Estados Unidos; hay mucho en Estados Unidos, por lo que es difícil captar el interés de las familias que tengan algún antepasado relacionado. Sin embargo, nos ha hecho muchísima ilusión encontrar a una descendiente directa de Gardoqui que ya forma parte de las Hijas de la Revolución Americana. Conseguir la verificación total siempre cuesta cierto número de meses o años por la dificultad de encontrar los documentos en archivos e iglesias, pero ella está encantada y nosotras más aún.

–¿Qué proyecto concreto están impulsando desde su organización aquí, en España y Estados Unidos?

–Por lo que estamos luchando siempre es por el reconocimiento. Ahora estamos colaborando para que se coloque una estatua de Bernardo de Gálvez delante de la Embajada de Estados Unidos en Madrid. Nuestra labor es buscar la historia de nuestros héroes, localizar sus tumbas, investigar y poner placas y monumentos con su nombre en sitios donde podemos llamar la atención. Toda esa información va a la Casa Madre de nuestra organización en Estados Unidos, pero también estamos aquí para que la gente española sepa el papel que jugó en nuestra nación.

–Si pudiera resumir en una frase por qué las Hijas de la Revolución están hoy aquí, en este congreso, ¿cuál sería el mensaje central para la opinión pública española?

–Nuestro trabajo se centra en el próximo 4 de julio, cuando empezamos a celebrar los 250 años de la independencia. Es una gran oportunidad, que es el principio de varios años que vendrán hasta la independencia de verdad; el mensaje es recordar, informar y estar presentes en toda la parte que concierne a España.