Retrato de Isabel y Fernando
Así fue el Camino de Santiago de los Reyes Católicos: 59 días y 25 kilómetros por jornada
Isabel y Fernando partieron desde Córdoba y, una vez en la ciudad compostelana, mandaron construir un Hospital Real para peregrinos
Los Reyes Católicos realizaron el Camino de Santiago, desde Córdoba, en plena Reconquista del Reino moro de Granada. El 17 de julio de 1486, Isabel y Fernando emprendieron un recorrido que duraría 59 días, durante el cual caminaron alrededor de 25 kilómetros en cada jornada. Una vez visitada la catedral y rezado junto al sepulcro del Apóstol, mandaron construir un Hospital Real para peregrinos en la plaza del Obradoiro, cuya fachada todavía recuerda la peregrinación de aquellos dos devotos monarcas a la ciudad compostelana.
Santiago y la Reconquista
La figura de Santiago el Apóstol permaneció estrechamente ligada a la Reconquista desde que el obispo de Iria Flavia, Teodomiro, hallara los restos de su sepulcro. Rápidamente, se lo comunicó al rey de Asturias, Alfonso II el Casto, quien visitó el lugar, convirtiéndose en el primer peregrino de la historia, y mandó construir una ermita sobre los restos.
Posteriormente, bajo el reinado de Alfonso VI, se construyó una catedral para dotar al lugar de una mayor autoridad espiritual. Los diferentes reyes cristianos utilizaron este hallazgo, en plena ola europea por las Cruzadas, para que otros caballeros europeos se dirigieran a la península para combatir al infiel. No fue hasta el siglo XII cuando surgió la figura de Santiago Matamoros y, con ella, el grito característico de «Santiago, ¡y cierra España!», una tradición que los Reyes Católicos lograron llevar hasta su culminación con la rendición de Granada, en 1492.
No es casualidad que su visita se enmarque en el año 1486, en un momento en el que las conquistas en el Reino moro de Granada no paraban de sucederse mientras que, por otro lado, según relata el cronista Hernando Pulgar, un noble con el título de conde de Lemos se había sublevado en el Reino de Galicia. Aprovechando este viaje desde Córdoba hacia el territorio gallego, acudieron a visitar el sepulcro de Santiago el Apóstol.
Un viaje de peregrinación
Tal y como recoge el historiador Vidal González Sánchez, este camino «pretendía ser de piadosa peregrinación», puesto que estuvieron 21 de los 33 días que pasaron en Galicia residiendo en la ciudad compostelana, donde las entradas de la catedral estaban abiertas de día y de noche, «pues carecía de puertas hasta que fueron colocadas en el año 1520».
El 17 de julio de 1486 comenzó aquel recorrido de los Reyes Católicos hacia Santiago… ¡en total duró 59 días! De los cuales, 38 jornadas fueron realizadas en marcha, con un promedio de 25 kilómetros caminados por día, acompañados por un séquito de doscientas personas. En la mayoría de las villas y pueblos por donde se detuvieron fueron recibidos con festejos y celebraciones.
Durante su Camino, en el que no siguieron las rutas jacobeas habituales, coincidieron con un gran número de mendigos, viudas o ciegos que salían a su paso para pedir limosnas. Isabel la Católica tuvo siempre presente durante su reinado la ayuda a los más pobres y creó oficios dedicados a contentar a los más necesitados, entre ellos, el de «Limosnero Mayor», a cargo de Pedro de Toledo, quien recogió por escrito todo aquel viaje.
Foto del escudo de la fachada del Hostal de los Reyes Católicos
Una vez llegaron a la catedral, que, en ocasiones llegó a utilizarse como albergue para los peregrinos, rezaron en el interior de la basílica junto al sepulcro de Santiago el Apóstol y donaron a la institución un incensario de plata, conocido como «el incensario de la Reina».
Durante su estancia, ordenaron construir un Hospital para Peregrinos, después de que se percataran durante su Camino de las condiciones desfavorables en las que llegaban los peregrinos a su destino final. Las obras comenzaron en 1501 y, en la actualidad, el edificio es el hostal de los Reyes Católicos, situado en la plaza del Obradoiro, cuya fachada todavía conserva la heráldica de los dos monarcas e invita a los visitadores a recordar el poder simbólico que el reinado de Isabel y Fernando tuvo para España.