Inmigrantes, en la frontera entre Bielorrusia y Polonia
Europa
Polonia advierte de que la crisis migratoria se puede alargar durante años
La Comisión Europea mantendrá «discusiones técnicas» con Bielorrusia sobre la repatriación de los refugiados a sus países para contener la escalada de tensión
Polonia se prepara para que esta crisis migratoria o «ataque híbrido», según lo han calificado las autoridades polacas, se postergue en el tiempo. Durante la noche del martes tuvo lugar, probablemente, una de las jornadas más tensas vividas en la frontera con Bielorrusia desde que los migrantes empezaran a llegar a los lindes con Europa, provenientes en su gran mayoría de Oriente Medio.
El paso fronterizo Bruzgui-Kuznica fue escenario de una batalla entre los migrantes y los efectivos polacos que vigilan el cruce. La agencia de noticias bielorrusa Belta difundió unas imágenes donde se podía ver a los efectivos polacos utilizando cañones de agua, gas lacrimógeno y granadas aturdidoras contra un grupo concentrado en la frontera. Los refugiados, por su parte, rompieron vallas y arrojaron piedras a los militares.
La Policía polaca confirmó en Twitter que nueve agentes tuvieron que ser traslados al hospital a causa de los golpes sufridos por los objetos que les lanzaban. Los intentos de cruzar la frontera no cesan, y el ministro de Defensa polaco, Antoni Macierewicz, ha advertido de que «la situación en la frontera polaco-bielorrusa no se resolverá rápidamente. Tenemos que prepararnos para meses, incluso años».
Miles de migrantes continúan acampando en el lado bielorruso, mientras que Minsk ha habilitado un centro de acogida en la región fronteriza de Grodno para que los refugiados puedan pasar la noche, cada vez más fría y que ya ha provocado la muerte de varias personas. Se trata de una nave industrial con capacidad para aproximadamente 2.000 personas. Desde Bielorrusia aseguran que «los migrantes podrán permanecer en la nave industrial hasta que se resuelva su asunto».
Este mismo jueves Irak tiene previsto efectuar su primer vuelo de repatriación. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraquí, Ahmed al-Sahaf, no especificó el número de personas que esperaban evacuar, pero aclaró que Irak había localizado a 571 ciudadanos atrapados en la frontera que habían expresado su voluntad de ser repatriados.
La Unión Europea culpa al presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, de orquestar la llegada masiva de migrantes a la frontera con Polonia a modo de presión a raíz de las sanciones impuestas al régimen, tras unas elecciones que la institución comunitaria se negó a reconocer. Desde que se iniciara la crisis migratoria, Lukashenko ya ha mantenido dos conversaciones telefónicas con la canciller alemana, Angela Merkel, en el primer contacto con un líder occidental desde que fuera reelegido en 2020.
Durante la última conversación con Merkel, el líder bielorruso afirmó que ambos «acordaron que el problema en su conjunto se eleve hasta la Unión Europea». Un anuncio que fue matizado posteriormente por la canciller, que solo mencionó una cooperación en materia de ayuda humanitaria y de repatriación de migrantes. La Comisión Europea ha respaldado a Merkel y ha confirmado que mantendrá «discusiones técnicas» con Bielorrusia sobre la repatriación a sus países de los migrantes que se encuentran en el linde con Polonia.