El secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken (izquierda), y el ministro de Defensa de Papua New Guinea
Papúa Nueva Guinea firma un pacto en materia de Defensa con EE.UU.
Papúa Nueva Guinea firmó un pacto de seguridad con Estados Unidos, cuyas fuerzas podrán acceder a los puertos y aeropuertos de ese país del Pacífico, donde Washington trata de contrarrestar la influencia de China, anunció el primer ministro papú, James Marape.
«Pasamos de una relación genérica [...] a una relación específica con Estados Unidos. Se cerró un acuerdo de cooperación en materia de defensa», declaró James Marape junto al secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, antes del foro Estados Unidos-Islas del Pacífico, que congregará a los dirigentes de 14 Estados insulares del Pacífico Sur en Port Moresby.
«Trabajamos juntos para darle forma al futuro», apuntó Blinken, que rubricó el pacto junto al ministro de Defensa de Papúa Nueva Guinea, Win Bakri Daki.
Según explicó el jueves el primer ministro papú, el acuerdo le otorga a Estados Unidos una entrada a las aguas de este archipiélago, que está cerca de las rutas marítimas hacia Australia y Japón. A cambio, Papúa Nueva Guinea tendrá acceso a los satélites de vigilancia estadounidenses.
Blinken afirmó que ambos países podrán montar a bordo de los barcos del otro, compartir su experiencia y «patrullar mejor» el mar juntos.
El pacto fue presentado como un acuerdo para proteger las fronteras del país, pero expertos señalaron que el interés de Estados Unidos en la región nace de las ambiciones que tiene China en el Pacífico.
Marape precisó que el acuerdo no privará a su país de la posibilidad de alcanzar alianzas similares con otras naciones, incluida China.
Por su parte, la vocera del ministerio chino de Relaciones Exteriores, Mao Ning, afirmó este lunes que su país no pondría objeciones a «intercambios normales» entre naciones, pero advirtió contra el uso de la cooperación «como pretexto para juegos geopolíticos» en el Pacífico.