El Rey de Marruecos Mohammed VI junto a su hijo y su hermano
Detienen en los Países Bajos a un espía marroquí infiltrado en los servicios secretos holandeses
El agente filtró durante un largo período de tiempo secretos de Estados de los Países Bajos a Marruecos
Desde los años 90 del siglo XX, Ab el M. ha estado trabajando en las oficinas del Coordinador Nacional de Seguridad y Antiterrorismo de los Países Bajos (NCTV), imprimiendo documentos confidenciales del servicio de inteligencia militar y filtrándolos al Mujavarat, el servicio secreto de Marruecos.
Según informa El Confidencial, Ab, nacido en Róterdam, acaba de ser detenido en el aeropuerto de la capital neerlandesa con varias memorias USB con documentación sobre yihadistas y seguridad del Estado.
Las sospechas surgieron cuando perdió autorización para imprimir documentos el pasado mes de mayo debido a un cambio de departamento y solicitó a una antigua colaboradora que los imprimiera en su lugar.
Desde entonces, los servicios de inteligencia de los Países Bajos, el AIVID, lo sometieron a una estrecha vigilancia.
El pasado mes de octubre, apunta la información de El Confidencial, la Fiscalía de los Países Bajos abrió una investigación para entender el motivo por el que se habían imprimido documentos confidenciales.
Al mismo tiempo, se puso sobre sospecha los motivos de los frecuentes viajes de Ab a Marruecos, que él justificaba con supuestos orígenes y lazos familiares en el reino alauí.
En el proceso coordinado por un tribunal de Róterdam se expuso que Ab transmitía regularmente secretos de Estado neerlandeses a los servicios secretos del Reino de Marruecos.
Su procedimiento era simple: con la ayuda de sus antiguos colegas, imprimía los documentos en las instalaciones e la NCTV de La Haya. Luego escaneaba los folios y los adjuntaba en su memoria USB. Entonces viajaba a Marruecos donde entregaba en manos los pendrive a sus enlaces con la Mujavarat.
Durante el registro de su residencia, la Fiscalía halló cuatro teléfonos para empleados de la Dirección General de Estudios y de la Documentación de los servicios de inteligencia marroquíes. En su ordenador, además, se encontraron 928 documentos confidenciales del Estado.