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El presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, se encuentra en el centro de una crisis política y judicial sin precedentes

Un equipo de investigación solicita una orden de detención contra Yoon Suk-yeol por la ley marcial

El expresidente surcoreano se enfrenta a un proceso judicial sin precedentes tras declarar la ley marcial a principios de este mes y ser destituido temporalmente por el Parlamento

El presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, se encuentra en el centro de una crisis política y judicial sin precedentes en la historia del país. Este lunes, un equipo conjunto de investigación, compuesto por la oficina anticorrupción, la policía y la unidad de investigación del Ministerio de Defensa, solicitó una orden de arresto contra el mandatario. La acusación principal sostiene que Yoon habría liderado un intento de insurrección y abusado de su poder al declarar la ley marcial el pasado 3 de diciembre.

La orden fue presentada ante el Tribunal del Distrito Oeste de Seúl a medianoche del lunes (15:00 GMT del domingo), marcando un hecho inédito en la democracia surcoreana: la posibilidad de que un presidente en ejercicio sea arrestado. La solicitud alega que Yoon habría instruido a las fuerzas armadas para impedir que los diputados votaran en contra de su decreto, lo que desató una grave confrontación institucional.

Pese a las órdenes presidenciales, mandos militares intermedios habrían decidido no cumplir las directrices, lo que permitió al Parlamento votar y revocar la ley marcial. Yoon se vio obligado a retirar la medida apenas unas horas después de haberla proclamado.

El Parlamento, controlado por la oposición, destituyó a Yoon Suk-yeol el pasado 14 de diciembre, suspendiendo temporalmente sus funciones mientras el Tribunal Constitucional decide si ratifica su inhabilitación definitiva. El fallo se espera para junio. Mientras tanto, el primer ministro asume las funciones ejecutivas.

Yoon ha rechazado las acusaciones, calificando su decisión de declarar la ley marcial como un «acto legítimo de gobernanza». Argumenta que buscaba prevenir lo que considera un abuso de poder por parte de la oposición parlamentaria, a la que acusa de intentar desestabilizar al Estado y de apoyar indirectamente al régimen de Corea del Norte, con el cual Corea del Sur sigue técnicamente en guerra.

La orden fue presentada ante el Tribunal del Distrito Oeste de Seúl a medianoche del lunesAFP

La crisis se produce en un clima político tenso, caracterizado por la creciente polarización entre el Ejecutivo y el Legislativo. La oposición, que domina la Asamblea Nacional, ha acusado al presidente de utilizar medidas autoritarias para consolidar su poder. Por otro lado, los partidarios de Yoon defienden que sus acciones eran necesarias para contrarrestar el bloqueo parlamentario a sus políticas.

El desenlace de este proceso será determinante para el futuro político de Corea del Sur. Si el Tribunal Constitucional decide en contra de Yoon, no solo perderá definitivamente su cargo, sino que se enfrentará a posibles penas de prisión. Mientras tanto, el país observa expectante cómo se desarrolla este caso que podría marcar un antes y un después en la democracia surcoreana.