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AnálisisAquilino Cayuela

El democristiano Merz se impone en el último duelo televisivo al canciller socialista Scholz

Aunque existen enormes diferencias entre ambos líderes en los temas principales, como la inmigración y la economía, también se perfilan sorprendentes líneas de compromiso

El canciller alemán del Partido Socialdemócrata, Olaf Scholz y su rival de la Unión Demócrata Cristiana, Friedrich MerzAFP

En el último debate televisivo antes de las elecciones al Bundestag se ha hacho a los dos contrincantes una pregunta sobre la AfD. Ha sido hoy a las 20:15 (19-02-2025) en WELT TV en el último cara a cara entre Merz y Scholz antes de las elecciones

Sin embargo, no era la típica pregunta cortafuegos, sino que se ha formulado en modo personal. Los presentadores quieren saber si el canciller Olaf Scholz y su rival cristianodemócrata Friedrich Merz conocen a votantes de la AfD.

La campaña ya entra en su fase final. Las cadenas WELT TV y bild.de han dado el último cara a cara de los candidatos del SPD y de la CDU/CSU entrevistados por Marion Horn, redactora jefe de Bild, y Jan Philipp Burgard, redactor jefe de WELT.

¿Quién tiene los mejores argumentos? ¿Quién se muestra más convincente y esperanzador para el futuro de Alemania? ¿Conseguirá el canciller actual cambiar el estado de ánimo de la población antes de las elecciones? Eran las preguntas previas. Parece que ha ganado Merz.

Encuestas congeladas

Tras el duelo, las encuestas sobre las elecciones al Parlamento se mantienen petrificadas; en la última semana apenas ha habido cambios importantes. La Unión CDU/CSU oscila entre el 30 y el 32 %, claramente mejor que en 2021, cuando registró un mínimo histórico del 24,1 % con el candidato Armin Laschet (CDU). El SPD, con Scholz a la cabeza, se convirtió entonces en el partido más fuerte con un 25,7 %. Sin embargo, en las elecciones del próximo domingo, parece que a los socialdemócratas no les irá bien, incluso, deben prepararse para una humillación porque las encuestas les sitúan actualmente entre los 14 y 16 puntos. Cualquier resultado inferior al 20 por ciento para los socialistas sería el peor en una elección federal desde la historia de la posguerra de Alemania.

Los Verdes luchan por mantener al menos su resultado de 2021 (14,7 %), y actualmente se sitúan entre el 13 y el 14 %. Por su parte, la AfD se mantiene estable desde hace semanas en un 20 % o un poco más y, por lo tanto, habría duplicado su resultado desde 2021 (10,4 %).

Migración e impuestos

No ha habido grandes sorpresas: el canciller Scholz se ha presentado como el defensor de la muralla de contención. Su rival, Mertz, por el contrario, se ha mostrado abierto a compromisos en materia de inmigración. Está claro que es ya una baza la inmigración, convertida en la mayor preocupación de los ciudadanos. Hay que revertir el problema. Merz se ha mostrado duro, en este punto, explicando entonces lo que tiene pensado hacer con los inmigrantes peligrosos de Afganistán y Siria.

Aunque existen enormes diferencias entre ambos líderes en los temas principales, como la migración y la economía, también se perfilan sorprendentes líneas de compromiso.

Esta ha sido una campaña electoral corta pero bastante dura en Alemania. La palabra clave es: «cambio de dirección». «Durante tres años, se ha intentado hacer política de izquierda en Alemania y no ha ido bien. No se puede continuar con eso», ha dicho Friedrich Merz

Hoy, además, el análisis político de la jornada en Alemania ha estado muy centrado en otra cuestión importante: las propuestas fiscales de los partidos. Hay algo que comparten la Unión y el SPD, los Verdes y el FDP, la AfD y La Izquierda, así como la nueva Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), todos quieren aumentar la exención básica en el impuesto sobre la renta, unos más que otros, pero ahí acaba el consenso.

Un grupo, que se puede situar a la izquierda del centro, quiere que los ricos paguen aún más impuestos, mientras que el otro, que se puede describir como a la derecha del centro, quiere eximir a todos, lo que en consecuencia significa que aquellos que hoy pagan mucho al fisco se beneficiarán más de la exención en términos absolutos.

Más allá del impuesto sobre la renta, la cosa se pone realmente interesante: ¿gravar más a los matrimonios poniendo fin al sistema de tributación conjunta? ¿Eliminar el impuesto de retención en origen? ¿Reactivar el impuesto sobre el patrimonio? El SPD, Los Verdes, el BSW y La Izquierda quieren servirse de una radicalidad gradual con el impuesto solidario sobre la clase media, ricos y muy ricos. A diferencia la Unión Cristiano Demócrata, el FDP y la AfD, que no quieren abolir el impuesto solidario, pero sí integrarlo en el impuesto sobre la renta, defendiendo una menos presión fiscal.

Con todo, los programas electorales no son buenas calculadoras fiscales y los partidos suelen ser vagos en sus declaraciones. Además, después de las elecciones casi todo cambia cuando hay que llegar a acuerdos para formar la siguiente coalición y poder gobernar.