Gustavo Petro presidente de Colombia durante un discurso en el Cauca
Colombia
Petro pide redoblar la ofensiva militar contra los cárteles tras el intento de asesinato y secuestro de 29 policías
Disidentes de las FARC retuvieron a los uniformados, presuntamente con apoyo de pobladores, en un enclave guerrillero del suroeste de Colombia
El presidente de Colombia, Gustavo Petro aseguró que el Ejército colombiano «jamás» se retirará de las zonas del país que están controladas por «cárteles» y ha instado a redoblar la actividad militar en estas zonas, después del intento de asesinato y «secuestro» de 29 policías por porte de las disidencias de la guerrilla de las FARC.
Disidentes de las FARC retuvieron a 29 policías y militares, presuntamente con apoyo de pobladores, en un enclave guerrillero del suroeste de Colombia, informó el viernes el ministerio de Defensa.
En un comunicado la cartera denunció «la tentativa de homicidio y el posterior secuestro de 29 miembros de la Fuerza Pública» en el departamento del Cauca.
Según el ministerio, «pobladores instrumentalizados» por los guerrilleros participaron en el secuestro, en represalia a una ofensiva militar que lanzó en el gobierno para frenar el narcotráfico y la violencia en la región.
Vídeos publicados por las autoridades muestran una tanqueta que huye en llamas mientras un grupo de personas le tira piedras. En otros, se observa a policías antidisturbios lanzar granadas de humo y avanzar por una calle en medio de disparos.
Los hechos ocurrieron en los municipios de Argelia y El Tambo, zona donde se registra una de las mayores concentraciones de cultivos de coca, según la ONU.
El sábado, los 28 policías y un militar retenidos fueron liberados. «¡Volvimos, mi coronel!», dijo uno de los uniformados aliviado, antes de abrazar a sus compañeros, constató la AFP. Las tres horas de recorrido hasta llegar a El Plateado, donde fueron liberados, estuvieron minadas de incertidumbre por el sobrevuelo de un dron y enconadas discusiones de los pobladores con funcionarios de la Defensoría.
Están libres «todas las personas de la fuerza pública retenidas por grupos campesinos engañados del (Cañón) Micay», escribió el presidente Gustavo Petro en X.
El gobierno asegura que el Estado Mayor Central (EMC) es responsable de las acciones «ejecutadas con sevicia y vistiéndose de civil para infiltrarse y atentar contra la integridad» de los uniformados.
Colombia atraviesa su más grave ola de violencia en la última década, con distintos focos en el noreste y suroeste del país. La escalada pone en jaque la apuesta del gobierno de lograr el desarme de todos los grupos armados de Colombia, para desactivar un conflicto interno de seis décadas.