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El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, asistiendo a una sesión del Tribunal SupremoAFP

Bolsonaro acusa al Supremo de modificar sus normas «a medida» para perjudicarle en el caso del golpe de Estado

Los abogados de la defensa han tratado de apartar a varios magistrados, entre los que se encuentra el antiguo abogado personal de Lula

«Esta es la secuencia de casuísticas más escandalosa de la historia del Poder Judicial brasileño: adaptaciones procesales y cambios de jurisprudencia hechos a la medida, con nombre, apellido y plazo de validez», acusaba el expresidente brasileño, Jair Bolsonaro, a la Corte Suprema.

El exmandatario ha acudido a una doble audiencia realizada por la Sala Primera del Supremo, la cual analizará si acepta la denuncia por tentativa de golpe de Estado contra el Gobierno de Lula da Silva, emitida por la Fiscalía.

Los cinco magistrados han escuchado a las defensas y archivado las alegaciones de Bolsonaro y otros siete acusados. A partir de las 09:30 hora local (12:30 GMT) analizarán si existen los indicios necesarios para procesar a Bolsonaro por cinco delitos, que podrían acarrearle penas máximas de hasta 40 años —sumadas—.

El fiscal general, Paulo Gonet, señala que el expresidente lideró un golpe junto al exministro y general retirado Walter Braga Netto. La finalidad era mantenerse en el poder «a toda costa» después de las elecciones de 2022, ganadas por Lula. «Todos aceptaron, estimularon y realizaron actos tipificados en la legislación penal de atentado contra la existencia del Estado democrático de derecho», agregaba.

«La tentativa de golpe es evidente», sentenciaba el magistrado. Exponía que todo comenzó en 2021, mientras Bolsonaro aún era presidente, acelerándose cuando Lula recuperó sus derechos políticos después de que la Justicia anulase sus condenas por corrupción. La trama «documentó» su proyecto «autoritario» por medio de varios archivos y mensajes «reveladores sobre la marcha de la ruptura democrática». Gonet ha denunciado a 34 personas en el caso.

«Conjeturas y mentiras»

Los recursos de los acusados, quienes se refirieron a la querella como una «narrativa inepta» llena de «conjeturas y mentiras» fueron archivados por unanimidad menos uno. Igualmente, los abogados de la defensa han tratado de apartar a varios jueces alegando falta de imparcialidad. Entre los señalados se encuentra el antiguo abogado personal de Lula, Cristiano Zanin. A este se le unen De Moraes, por ser presunta víctima del golpe, y Flávio Dino, quien fue ministro de Justicia de Lula hasta el año pasado.

Además, reclamaban la nulidad de la causa por, supuestamente, una violación del proceso legal al no existir pruebas en bruto y que la policía realizara allanamientos sin buscar pruebas concretas. A esto se le añade su declaración de incompetencia del Supremo para juzgar el caso debido a que debería ser estudiado por los once jueces que lo conforman.

Este miércoles tendrá lugar la tercera —y se espera que última— audiencia para conocer si se acepta la denuncia. En caso de confirmarse, Bolsonaro será juzgado, junto con los otros siete acusados, de abolición violenta del Estado democrático de derecho, intento de golpe de Estado, implicación en organización criminal armada, daño calificado y deterioro de patrimonio protegido.