El presidente de EE.UU., Donald Trump, y el de China, Xi Jinping en una imagen de archivo
Trump toma nota de la oferta de compra de China a Europa de una flota de Airbus y ahora elogia a Xi Jinping
La compra de Pekín estimada sería de entre 300 y 500 aviones de fabricación europea
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sabe que no tiene fácil ganarle siempre el pulso a China. El adversario silencioso demuestra que, según expresión recurrente del estadounidenses, tiene cartas y sabe jugar sus bazas internacionales muy bien. En plena revolución arancelaria Xi Jinping negocia la compra de una inmensa flota de aviones Airbus (cientos), de fabricación europea. Es decir, que para Pekín Boeing no tiene el más mínimo interés y la compañía aérea estadounidense no le va sacar un yuan.
Donde las dan las toman, pero las formas son muy distintas entre los dos hombres más poderosos del planeta. Mientras el magnate es amigo de las excentricidades y los golpes de efecto, el oriental suele hacer las cosas sin hacer ruido. Consciente de que la compra de cientos de aviones Airbus, en detrimento de Boeing, puede ser sólo un botón de muestra de hasta dónde puede llegar Xi Jinping, el presidente de Estados Unidos le ha regalado los oídos.
Captura de pantalla
«Me gusta el Presidente Xi de China, siempre me ha gustado y siempre me gustará, pero es MUY DURO y EXTREMADAMENTE DIFÍCIL LLEGAR A UN TRATO CON ÉL», escribió este miércoles en un breve mensaje en su red Truth Social.
El mensaje se produce horas después de que EE.UU. activara un incremento de los aranceles sobre el acero y el aluminio, que pasan a duplicarse hasta el 50 % y añaden más incertidumbre a las negociaciones con China o la Unión Europea (UE) para alcanzar acuerdos que pongan fin a la guerra comercial.
Guerra arancelaria
Esa subida decidida por Donald Trump promete afectar especialmente a países como Canadá, el gran suministrador de ambos metales a EE.UU., a grandes productores de acero como México, Brasil, Corea del Sur o Vietnam, pero también a China, el segundo país que más aluminio vende a la primera economía mundial.
Su orden ejecutiva precisó que la medida es necesaria para que dichas importaciones «no amenacen con perjudicar la seguridad nacional».
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, insistió además en que Trump y Xi Jinping, mantendrán esta misma semana una llamada telefónica que ayudará a desbloquear las negociaciones entre ambos países, una posibilidad sobre la que de momento no se ha pronunciado Pekín.
la novedad no es casual, se produce después de que China negocie la compra de «cientos» de aviones a Airbus el próximo mes, cuando está previsto que los líderes europeos viajen a Pekín para celebrar el quincuagésimo aniversario de las relaciones oficiales entre el país asiático y la Unión Europea (UE), informa Bloomberg.
Ese medio, que cita a fuentes anónimas, indica que el acuerdo podría cerrarse en unos 300 aparatos tanto de fuselaje ancho como estrecho, mientras que otra de las personas consultadas eleva la posible cifra hasta unas 500 aeronaves, algo que lo convertiría en una de las mayores compras de aviones de la historia y la mayor para China.
El trato no está cerrado
En cualquier caso, esas fuentes matizan que las negociaciones siguen abiertas y que el posible pacto podría caerse o cerrarse en una fecha posterior. Por el momento, ni Airbus ni las autoridades chinas encargadas de las negociaciones para la compra de aeronaves han emitido confirmación oficial alguna al respecto.
Francia y Alemania, dos de los países que controlan Airbus, podrían enviar a sus líderes, Emmanuel Macron y Friedrich Merz, a la cumbre de julio en Pekín.
De firmar entonces el acuerdo, podría ser interpretado también como una señal del presidente chino, Xi Jinping, a su homólogo estadounidense, Donald Trump, sobre la voluntad de estrechar lazos comerciales con la UE mientras los que unen a China con EE. UU. se deterioran a raíz de la guerra comercial entre ambas potencias.
No obstante, Bloomberg señala al principal rival de Airbus, la estadounidense Boeing, como uno de los posibles ganadores de un hipotético acuerdo comercial entre Pekín y Washington, ya que la empresa es uno de los principales exportadores del país norteamericano. En el reciente pacto comercial con Reino Unido, uno de los puntos más destacados fue precisamente la venta de aviones.
Boeing lleva años de capa caída en el mercado chino
En cualquier caso, Boeing lleva años de capa caída en el mercado chino ante las tensiones comerciales y las preocupaciones sobre seguridad, que se tradujeron en un veto de casi cinco años a los 737 Max tras dos accidentes separados con un total de 346 muertos en Etiopía e Indonesia.
Esto, unido a otros vetos temporales como el de un mes entre abril y mayo a la entrega de aviones Boeing a empresas chinas a raíz de la escalada arancelaria entre Pekín y Washington, ha permitido que Airbus tome ventaja en el país asiático a lo largo de los últimos años. Boeing no ha recibido un pedido de gran tamaño desde China desde al menos 2017.
En 2022, Airbus recibió un pedido desde China de 300 aviones de pasillo único por unos 37.000 millones de dólares, que fue superado un año después por sendas compras provenientes de India: una de 470 aparatos, tanto de Airbus como de Boeing, y otra de 500 de fuselaje estrecho para IndiGo, enteramente con el fabricante europeo.