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Madelein McCaan unos días antes de su desapariciónAFP

Las claves de la reapertura del caso de Madeleine McCann y por qué está más cerca que nunca de resolverse

Se repiten las pericias, se suceden excavaciones en la zona acordonada y se busca en los pozos del campo por donde merodeaba Christian Bruckner

Las historias de la historia de Madeleine McCann son la pesadilla de una familia rota por el secuestro de una niña de tres años y medio. El 3 de mayo de 2007 comenzó un dolor ininterrumpido durante 18 años para Kate y Gerry McCann. Los padres de esa cría, que hoy sería mayor de edad, sufrieron y sufren situaciones sobrevenidas impensables, incluida la condición de sospechosos de matar a su hija.

El matrimonio, de un día para otro, pasó de ser considerado víctima a verdugos y la cadena de donaciones que recibían para seguir investigando el paradero de Madeleine se cortó de raíz. Usar aquellos fondos para pagar la hipoteca de la vivienda en la que actualmente residen en Inglaterra no les favoreció mucho.

Antecedentes

El comisario Gonçalo Amaral, estuvo dirigiendo el caso durante los cinco primeros meses. El diario alemán Bild recordaba sus sospechas manifiestas sobre el matrimonio. «Los principales responsables de la desaparición son los padres de la niña. Hasta el día de hoy no tengo ninguna duda de que el secuestro fue simulado. Las pruebas a las cuales me remito son una ventana de la cual nadie podía decir con certeza si estaba abierta o cerrada. Nos dijeron que el presunto secuestrador entró y salió por allí, pero había huellas dactilares de la madre que demostraban que había abierto la ventana. Fueron las únicas que encontraron», declaró.

La hipótesis resultó inverosímil para sus superiores que decidieron reemplazarle en la investigación, pero el daño ya estaba hecho. Los años pasaban y en medio docenas de países, como Paraguay, Venezuela, Bélgica, Marruecos, España o Chile, salían voces que aseguraban haber visto a la niña. Todo falso, pese a que la pequeña tenía un rasgo fácil de identificación: una manchita en un ojo. Hoy hay nuevas pistas, indicios y quizás pruebas, que puedan conducir al esclarecimiento de un crimen que perturbó al mundo.

Novedades

Caso cerrado, caso reabierto. La Policía alemana y la portuguesa recuperan la esperanza. Quizás no de encontrar con vida a la niña que hoy sería una mujer, pero sí de localizar su cuerpo. El hallazgo de un disco duro/pendrive ha dado un vuelco a la investigación. La información descubierta en el interior tiene una doble lectura. Christian Bruckner, pederasta confeso y presunto autor del rapto de Madeleine que niega haber cometido, la ocultó en una fosa junto al cadáver de su perro y una cartera. Los equipos de rastreo localizaron los restos del animal y el material digital que incriminaría al alemán que cumple condena por el crimen de una ciudadana estadounidense.

La obsesión por los menores y su instinto depredador estarían reflejados con demasiados detalles en el dispositivo de almacenamiento digital. Aunque los agentes evitan dar detalles del contenido admiten que perturba lo que han encontrado. Con discreción, los investigadores peinan, una vez más, la zona del complejo turístico donde se había instalado Bruckner. Algo de lo que han visto en el dispositvo le ha llevado a volver a realizar una operación que puede poner fin a la investigación tras 18 años de misterio.

En Praia da Luz, dentro del perímetro de actuación del criminal, dormía plácidamente Madeleine McCaan aquella noche del 3 de mayo. Lo hacía en la habitación del resort junto a sus hermanos gemelos. El sitio, con una afluencia permanente de turistas alemanes, británicos y de otras nacionalidades, parecía seguro. Tanto es así, que los padres de la niña, ambos médicos, cenaban en uno de los restaurantes del complejo y revisaban el estado de sus hijos cada media hora. Fue en una de esas visitas cuando descubrieron que la niña no estaba.

La voz de alarma fue inmediata y a partir de ese momento la Policía portuguesa puso toda su maquinaría en marcha. Estos días se repiten las pericias, se suceden excavaciones en la zona acordonada y se busca en los pozos del campo por donde merodeaba Christian Bruckner. El viernes, según informaciones extraoficiales, podrían tener nuevas conclusiones. Cada día parece que está más cerca la solución del crimen, pero para la familia McCann la agonía se hace eterna.