El líder norcoreano Kim Jong Un reuniéndose con el Consejo de Seguridad ruso Sergei Shoigu en Pyongyang
Kim Jong-un reafirma su «apoyo incondicional a Rusia» en cualquier cuestión «internacional crucial»
El acuerdo de asistencia militar mutua ha sido interpretado por muchos observadores internacionales como una manera de justificar el envío de tropas norcoreanas a Rusia
Después de que Kim Jong-un se reuniera con el secretario del Consejo de Seguridad ruso, Serguéi Shoigú, el líder norcoreano ha prometido apoyar a Moscú de forma incondicional en su invasión contra Kiev.
Shoigú llegó el miércoles a Corea del Norte y se reunió con Kim, según recogió la agencia estatal norcoreana KCNA, con la intención de estrechar lazos en la cooperación militar y envío de tropas a Rusia para apoyar la ofensiva contra Ucrania. En el encuentro, Kim Jong-un aseguró que «apoyará incondicionalmente la postura de Rusia y su política exterior en todos los asuntos políticos internacionales cruciales, incluida la cuestión ucraniana».
Igualmente, el mandatario afirmó que «observará responsablemente los artículos del tratado» de defensa entre ambos países, quienes «confirmaron el consenso» se comprometieron a profundizar en sus relaciones «sólidas e integrales de asociación estratégica».
Tanto Kim como Shoigú mostraron sus puntos de vista respecto a la reconstrucción de la región de Kursk y la conmemoración de «las hazañas» de los soldados de Corea del Norte desplegados en la invasión.
Nuevo encuentro entre Kim y Putin
Es la segunda visita del secretario de Seguridad ruso a Pionyang en más de dos meses para conversar sobre su acuerdo de defensa. La anterior visita fue el 21 de marzo, en la que Shoigú representó por vez primera al presidente ruso, Vladimir Putin, para tratar el inicio de las negociaciones entre Rusia y Estados Unidos y la guerra en Ucrania.
Este viaje ocurre mientras aumentan los rumores de una posible nueva cumbre entre Putin y Kim, que podría acontecer en torno al primer aniversario del acuerdo de cooperación, cuya firma fue estampada el 18 de junio de 2024 en Pionyang.
En el acuerdo se incluía una cláusula de asistencia militar mutua en caso de una agresión a sus territorios. Esto ha sido interpretado por muchos observadores internacionales como una manera de justificar el envío de tropas y armamento norcoreanos a Rusia.