Fundado en 1910

Prisión de Corbas, en Francia

Escondido en una bolsa de lavandería: la fuga de película de un preso en una cárcel francesa

Se desconoce el paradero del evadido, aunque ya se ha activado una operación policial para localizarlo

Abundan en la historia del cine las películas sobre fugas de prisión. Son casi un género en sí mismo. Se puede encontrar obras tan icónicas y amadas como Cadena perpetua, o a Clint Eastwood protagonizando Fuga de Alcatraz. Pero la realidad siempre va un paso por delante, y nos ha vuelto a dejar un nuevo caso. Un recluso de 20 años ha logrado escapar del centro de detención preventiva de Corbas, cerca de Lyon, escondido dentro de una bolsa de lavandería. El suceso ocurrió el pasado viernes, pero las autoridades no se dieron cuenta de los hechos hasta pasadas 24 horas.

Según detalló este domingo el director de la administración penitenciaria, Sébastien Cauwel, el preso aprovechó la salida de su compañero de celda —quien había cumplido su condena— para ocultarse en el saco de ropa sucia con el que este abandonaba la prisión. La bolsa, de gran tamaño y utilizada normalmente para transportar sábanas, fue el escondite perfecto para sortear todos los controles de seguridad del recinto. El joven cruzó la puerta principal sin que nadie advirtiera nada.

«Es un fenómeno extremadamente raro, que nunca habíamos vivido en esta administración. Revela claramente una serie de disfunciones graves», reconoció Cauwel en declaraciones a BFMTV. «Hubo errores materiales, posiblemente fallos humanos, y es algo que la investigación deberá esclarecer».

El caso ha obligado al Ministerio de Justicia a ordenar una inspección interna, mientras que la Fiscalía ha abierto una investigación judicial. Se desconoce el paradero del evadido, aunque ya se ha activado una operación policial para localizarlo.

Uno de los aspectos más controvertidos del suceso es que el personal de la prisión tardó un día entero en detectar la fuga. Según distintas fuentes sindicales, este retraso se debe en parte a las condiciones de hacinamiento que sufre la cárcel de Corbas, cuya tasa de ocupación supera el 170 %. «Con estas cifras, la vigilancia se convierte en una tarea inabarcable», explican.