EL presidente francés, Emmanuel Macron, y su esposa Brigitte
Los Macron confirman su querella contra la comentarista política que dijo que Brigitte nació hombre
Ambos han presentando un documento de más de 400 páginas donde se reconstruyen las declaraciones emitidas contra la esposa del jefe del Estado
Emmanuel Macron y su esposa, Brigitte, están dispuestos a llegar «hasta el final», tal como afirman fuentes próximos del presidente francés, en su denuncia contra la comentarista política estadounidense Candace Owens, que lanzó una campaña afirmando que Brigitte había «nacido hombre».
Owens, una podcaster que ha mostrado afinitad tanto con Donald Trump como con Vladimir Putin, llegó a difundir que Brigitte Macron suplantó la personalidad de otra persona, que ella y Macron en realidad son familiares directos, que cometieron incesto o que Emmanuel Macron es producto de un experimento humano de la CIA o «un programa de control mental gubernamental similar».
El portavoz de Owens, en una entrevista en The Washington Post, declaró que Candice Owens «no se callará» y calificó la querella como la intervención «de un Gobierno extranjero que ataca los derechos de la Primera Enmienda de un periodista independiente estadounidense».
Ante la gravedad de estas acusaciones, el presidente de Francia y su esposa han anunciado una querella judicial, presentando un documento de más de 400 páginas donde se reconstruyen las declaraciones emitidas contra la esposa del jefe del Estado. En el documento, acusan a la podcaster de ignorar todas las resoluciones e intimaciones para desistir de sus difamaciones y retractarse. Además, lamentan que cuando han intentado resolver este tema de forma dialogada y con buena voluntad, la reacción de la podcaster ha sido volver al ataque y ensañarse con más virulencia en sus grabaciones. En el pasado, un Tribunal de apelación francés ya anuló la condena a dos mujeres que acusaron a Brigitte Macron de lo mismo que Candice Owens.
Owens que trabajó para medios como Daily Wire y Turning Point USA antes de crear su propio podcast, tiene más de 4,4 millones de suscriptores en Youtube. Su perfil es conocido internacionalmente y no precisamente por su rigor periodístico. En Australia le denegaron la visa el pasado año con el argumento de que minimizaba el Holocausto.