Trump anuncia que el Departamento de Defensa, también pasará a llamarse «Departamento de Guerra»
Trump anuncia que el Departamento de Defensa, también pasará a llamarse «Departamento de Guerra»
El mandatario considera que la denominación actual, «Departamento de Defensa», es demasiado pasiva y busca recuperar la histórica nomenclatura usada entre 1789 y 1949
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmará este viernes un decreto destinado a recuperar la denominación de Departamento de Guerra para la actual Secretaría de Defensa, una propuesta que había adelantado en agosto y que, según la Casa Blanca, responde a su deseo de «restaurar un nombre histórico» más acorde con la naturaleza y la misión de la institución.
El documento presidencial establece que, de momento, el título de Departamento de Guerra será adoptado como una denominación complementaria. No obstante, el mandatario ordenará al secretario de Defensa, Pete Hegseth, que ponga en marcha todas las gestiones necesarias para que la modificación se convierta en permanente, algo que requerirá la aprobación legal del Congreso.
La medida se apoya en el antecedente histórico: entre 1789 y 1949, el máximo órgano de gestión militar en Estados Unidos se conoció oficialmente como Departamento de Guerra, hasta que tras la Segunda Guerra Mundial, en plena Guerra Fría, se consideró más apropiado el término «Defensa», aludiendo a una estrategia de contención frente a la Unión Soviética. Para Trump, sin embargo, ese cambio diluyó la imagen de fortaleza del país.
«El presidente considera que la denominación actual resulta demasiado defensiva y no refleja con precisión el poder incomparable de las Fuerzas Armadas ni su capacidad de proteger los intereses nacionales», indicó la Casa Blanca en un comunicado. La retórica presidencial insiste en la idea de que Estados Unidos debe garantizar la paz a través de la fuerza, reafirmando su liderazgo global y recuperando el respeto de la comunidad internacional.
La medida se apoya en el antecedente histórico: entre 1789 y 1949
Este gesto tiene también una fuerte carga simbólica. Trump, que acostumbra a vincular la identidad nacional con la supremacía militar, pretende subrayar que el ejército estadounidense no solo actúa en defensa, sino que posee la capacidad de proyectar poder en cualquier escenario del planeta. De hecho, Washington continúa siendo la nación con el presupuesto de defensa más alto del mundo, muy por encima de sus competidores estratégicos.
El cambio de nombre, más allá de su dimensión administrativa, envía un mensaje político: un regreso a una concepción más frontal y menos diplomática de la seguridad nacional. Con esta decisión, Trump busca dejar huella en la historia institucional del país, reivindicando la tradición del término «Guerra» y vinculándola a la idea de fuerza y respeto internacional.