Benjamin Netanyahu, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas
¿A dónde lleva el código QR que porta Netanyahu en la solapa?
El primer ministro de Israel ha intervenido ante la Asamblea General de la ONU, donde numerosas delegaciones le han abucheado antes de abandonar la sala
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, transmitió un mensaje a Hamás este viernes ante la Asamblea General de la ONU, afirmando que si liberan a los rehenes cautivos en Gaza, «vivirán», y que si no lo hacen, Israel los perseguirá.
Sin embargo, al comienzo de su intervención decenas de delegados de los distintos países se pusieron de pie y se ausentaron a modo de protesta por cómo está desarrollando su ofensiva en Gaza y su respuesta a los atentados del 7 de octubre. En el momento en que tomó la palabra, la sala había quedado prácticamente vacía.
El primer ministro israelí aseguró que su discurso se estaba retransmitiendo en directo en los teléfonos móviles de los gazatíes, para que lo escuchen los líderes de Hamás y los que mantienen cautivos a los rehenes: «Ahora digo, deponed las armas, dejad a mi gente en libertad».
Además de este mensaje, muchos han reparado en el código QR que Netanyahu lleva en la solapa de su americana. Un código que lleva dentro, además, un lazo amarillo, símbolo de protesta por los rehenes retenidos por Hamás.
¿Pero a dónde lleva ese código QR? Según explicó el propio Netanyahu, el código sirve «para ver por qué luchamos y por qué debemos ganar. Está todo aquí».
Página web que muestra la brutalidad de los atentados del 7 de octubre
Concretamente, se trata de una página web donde se muestran las atrocidades que Hamás perpetró el 7 de octubre de 2023, cuando asesinó a más de 1.200 personas entre jóvenes, adultos y también menores.
La web cuenta con galerías de imágenes muy explícitas de lo ocurrido, mapas, vídeos y fotografías reales de un crimen por el que todavía sufre la población, pues aún hay decenas de rehenes retenidos por los terroristas.
En su intervención, Netanyahu añadió que los países que, como Francia, Reino Unido, Australia o Canadá, han reconocido recientemente el Estado de Palestina, están «recompensando a los más antisemitas del mundo».