Zohran Mandami, musulmán de 34 años y Andrew Cuomo, exgoberador de 67, se disputan la alcaldía de Nueva York
Mamdani, un musulmán de 34 años y Cuomo, ex gobernador de 67, se disputan la alcaldía de Nueva York
Son el agua y el aceite del Partido Demócrata, pero los dos candidatos buscan lo mismo: la alcaldía de Nueva York. Uno es un joven musulmán que se mezcla con la gente y trabaja en las redes sociales. El otro, un ex gobernador que le dobla la edad y prefiere la inteligencia artificial.
El primero, Zohran Mamdani, lleva unos 10 puntos de ventaja, según los sondeos y el segundo, Andrew Cuomo, derrotado en las primarias demócratas, va por libre.
Son dos maneras de entender la política, dos aspectos o reflejos de diferentes sectores de la sociedad neoyorquina. Mamdami, miembro de la Asamblea de Nueva York y del bloque State Socialists in Office (Socialistas Estatales en el Cargo), se muestra como un hombre sin dobleces, transparente, directo y capaz de admitir sus debilidades o mejor dicho, las debilidades del cargo para el que Donald Trump no logra imponer a uno de los suyos El contacto personal es su bandera y un ejército de jóvenes se han convertido en sus soldados de campaña.
El exgobernador Andrew Cuomo empezó fuerte y con una imagen sólida por su gestión durante la pandemia, pero las acusaciones de acoso sexual le obligaron a salir por la puerta de atrás de la Gobernación y su destructiva campaña, con sesgo racista, xenófobo o insultante para los votantes de su adversario, se han convertido en un bumerang que le augura poca fortuna en las urnas.
El español suma
Mamdani, de 34 años, es un nativo digital y se desenvuelve con soltura en las redes, ya sea dejándose entrevistar por influencers en el metro de Nueva York o mostrando cómo se aprende palabra por palabra un discurso en español para hacer llegar su mensaje a la comunidad hispana de la Gran Manzana.
Su principal objetivo era darse a conocer, propósito que alcanzó tras ganar las primarias. En la recta final se ha centrado más en una campaña puerta a puerta para dar a conocer su programa político. Cuomo es sobradamente conocido en Nueva York, fue su gobernador y fiscal general.
Isra Ali, profesora de Medios, Cultura y Comunicación de la Universidad de Nueva York, analiza en Efe el escenario: «La campaña de Cuomo, de 67 años, tuvo un comienzo muy lento» ya que asumió que ganaría las primarias sin problemas y luego ganaría al candidato republicano, Curtis Sliwa, en las generales.
«No creo –añade– que tuvieran una estrategia muy definida, y la de última hora ha sido bastante negativa, en contraste con la de Mamdani», anota la experta.
Ali dice que, pese a que Mamdani es el más joven, el treintañero ha apostado por una estética que evoca la nostalgia al usar en el diseño de los textos de su campaña «ciertos tipos de tipografía y colores que evocan referencias a Bollywood, pero también una estética de los años 70 que conecta con el público de las redes sociales que adora la nostalgia y todo lo que evoca el pasado».
La experta también anota que en las redes de Mamdani se ve «un reflejo» de la campaña en terreno organizada por sus 90.000 voluntarios que se dedican a ir puerta a puerta. «Porque siempre se le ve en la calle, hablando con la gente, interactuando con ella, conversando, teniendo conversaciones relajadas», apunta Ali.
Puerta a puerta
Cheryl Payer, de 85 años, lleva viviendo en Greenwich Village desde 1978 y este año fue la primera vez que un grupo de voluntarios de un candidato electoral subieron a pie los cuatro pisos para hablarle sobre las propuestas políticas de un candidato, en este caso, de Mamdani.
Lo que más le sorprendió, declara a Efe, fue que, tras abrir la puerta y hablar con ellos durante unos minutos, le preguntaron si le gustaría hacer campaña junto a ellos, oferta que declinó al explicar que no tenía ganas de «subir escaleras todo el día».
Geo Peck, una joven canadiense que vive en Nueva York, tiene dos amigos de 25 y 30 años que sí que se animaron a ir puerta a puerta para presentar la campaña de Mamdani.
«Es la primera vez que lo hacen y me contaron que consiguieron que todo su grupo de amigos lo hiciera con ellos», anota Peck, quien señala que lo están haciendo porque parece que Mamdani «de verdad podría cambiar algo y la gente tiene ciertas esperanzas puestas en él».
El cambio de Cuomo
Durante la crisis de la pandemia, los neoyorquinos tenían la esperanza puesta en Cuomo: sus conferencias diarias contaban con miles de seguidores y la gente inundaba las redes sociales con contenido favorable sobre el entonces gobernador.
«(En ese periodo, Cuomo) hablaba con la gente de forma muy directa. Es notable lo diferente que es ahora, y creo que se nota en su presencia en redes sociales que ya no tiene esa capacidad de conectar y creo que está genuinamente confundido, porque antes sí podía, pero todo cambió desde las acusaciones de acoso sexual en su contra», anota Ali.
Para la experta también es interesante ver cómo la campaña de Cuomo ha usado la IA, una tecnología que en el marketing se ve «como un signo de pereza».
El exgobernador ha compartido en redes diversos vídeos usando esta tecnología, entre ellos un clip generado por IA en el que aparece haciendo todo tipo de trabajos, como conducir un metro o limpiar un rascacielos.
Campaña destructiva
No obstante, el más polémico fue el vídeo en el que, gracias a la IA, retrata como criminales a los seguidores de Mamdani al mostrar a un hombre negro con una keffiyeh (pañuelo palestino) robando en una tienda, a un hombre blanco abusando de una mujer, a un proxeneta mulato y a una anciana blanca bebiendo y conduciendo, entre otros personajes.
Dicho vídeo fue eliminado a los 20 minutos de colgarse y, según anotó la campaña de Cuomo, el contenido «se publicó por error».