El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio
Estados Unidos y Brasil avanzan hacia el fin del arancel del 50 % a las exportaciones brasileñas
La expectativa se centra en que la Casa Blanca anuncie en los próximos días un calendario formal de negociación
Los ministros de Exteriores de Brasil y Estados Unidos, Mauro Vieira y Marco Rubio, mantuvieron este miércoles un encuentro clave al margen de la reunión ministerial del G7, en el que acordaron dar un nuevo impulso a las negociaciones para eliminar el arancel adicional del 50 % que Washington impuso a las exportaciones brasileñas.
Fuentes oficiales de ambos países confirmaron que la conversación se produjo «en el intervalo de las sesiones» del foro internacional, y que sirvió para evaluar el estado actual del diálogo bilateral. Según la cancillería brasileña, los diplomáticos coincidieron en celebrar una nueva reunión presencial en las próximas semanas, con el objetivo de destrabar definitivamente las conversaciones y allanar el camino hacia un entendimiento comercial más amplio.
Vieira aprovechó la ocasión para recordar a Rubio que el pasado 4 de noviembre Brasil remitió a Washington una propuesta formal de negociación, en seguimiento a los lineamientos establecidos por los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump, quienes abordaron el asunto en su encuentro de Malasia el mes pasado, tal y como informa la Agencia EFE.
El Gobierno brasileño sostiene que la medida arancelaria carece de sentido económico, ya que Estados Unidos mantiene un superávit comercial con Brasil desde hace años. Por su parte, la Administración Trump defendió la decisión en su momento como respuesta a la presunta persecución política contra el expresidente Jair Bolsonaro, considerado un aliado del líder republicano.
En este nuevo acercamiento diplomático, Brasil busca la suspensión inmediata de las sobretasas, mientras se avanza hacia un acuerdo más amplio que podría incluir el comercio de tierras raras y minerales estratégicos.
Desde Washington, el propio Trump dejó entrever una apertura al afirmar el martes, en sus redes sociales, que estudia reducir algunas tarifas de importación de café como parte de su estrategia para contener la inflación interna. El gesto fue recibido con optimismo en Brasilia, donde el café —junto con la carne— figura entre los principales productos exportados hacia Estados Unidos, aunque no fue incluido en la lista de ítems eximidos del pago del arancel adicional.
«Escuchamos la noticia sobre lo del café aquí en Canadá, pero hasta ahora no fuimos abordados por ninguna autoridad. Espero que nos comuniquen algo por vía de la embajada. Es algo muy importante para la economía brasileña y será una medida muy bienvenida», declaró Vieira a la prensa brasileña.
El diálogo entre ambos gobiernos marca un punto de inflexión tras meses de tensiones que incluyeron sanciones personales a funcionarios brasileños y la revocación de visados a magistrados del Supremo Tribunal Federal, responsables de la condena de Bolsonaro.
La expectativa ahora se centra en que la Casa Blanca anuncie en los próximos días un calendario formal de negociación, lo que abriría la puerta a una normalización comercial entre las dos mayores economías del continente. En palabras de un diplomático brasileño presente en Canadá, «la política puede dividir, pero el comercio siempre obliga a sentarse a la mesa».