El presidente colombiano, Gustavo Petro
Petro dice que «no necesita comprar sexo» tras admitir que gastó 40 euros en un club de striptease en Lisboa
El mandatario colombiano aseguró que «algún día» contará por qué se gastó ese dinero allí
El presidente colombiano, Gustavo Petro, vuelve a estar en el centro de la polémica al referirse públicamente a la controversia abierta por un gasto de 209.969 pesos –unos 40 euros– realizado en 2023 en un club de striptease de Lisboa durante un viaje oficial.
Tras cuatro días de silencio, el mandatario haescritor en sus redes sociales: «Hay dos cosas que he aprendido en la vida: a no acostarme con mujer de la que no nazca nada en mi corazón y a no comprar el sexo cuando aún soy capaz de la seducción y de la poesía», escribió Petro en X. «Siempre hay que combinar la sexualidad con la cultura: eso se llama erotismo», añadió.
El presidente busca desmarcarse de las insinuaciones que habían surgido después de que se hiciera público el pago en el establecimiento Ménage Strip Club, en la capital portuguesa. Petro, que había evitado el tema hasta ahora, aseguró que «algún día» contará por qué se gastó ese dinero allí, pero insistió en que «no necesita comprar sexo» y que «no le gusta».
El origen de esta controversia se remonta al lunes, cuando Petro ordenó publicar sus gastos personales y de representación para demostrar, según dijo, que no es un narcotraficante, en respuesta directa a las acusaciones del Gobierno de Donald Trump, que lo incluyó en la Lista Clinton junto a varios de sus colaboradores y familiares, congelando cuentas y señalándole por supuestas actividades ilegales. Petro enmarcó la divulgación de la información financiera como un acto de transparencia y una forma de denunciar lo que considera una «arbitrariedad» de Washington.
Sin embargo, la medida tuvo un efecto colateral inesperado, y es la filtración del informe de 31 páginas elaborado por la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF). En él aparecían compras en tiendas de lujo como Gucci y Prada y el pago en el club lisboeta. La oposición lo utilizó para denunciar el supuesto uso inadecuado del dinero público durante viajes internacionales, mientras que desde el Ejecutivo se insiste en que todos los gastos fueron realizados con tarjetas personales y sin afectar recursos del Estado colombiano.
A esta polémica se suma otra surgida en paralelo esta misma semana, con un reportaje del diario sueco Expressen sobre los lujos de la primera dama, Verónica Alcocer, durante su estancia en Estocolmo. Petro respondió defendiendo su autonomía y remarcando que «no gasta un peso del erario colombiano». También criticó duramente que ella fuese incluida en la Lista Clinton, calificando el gesto como una «grosería de Trump». El presidente añadió, además, que él y Alcocer están separados «desde hace años».