Vladimir Putin y Donald Trump, durante el encuentro que mantuvieron en Alaska
Putin envía un telegrama a Trump felicitándole la Navidad pero no responde a su plan de paz
Peskov, que había anunciado que Putin sostendrá una conversación telefónica esta noche, negó que ésta vaya a tener como interlocutor a Trump
El presidente ruso, Vladimir Putin, ha felicitado la Navidad su homólogo estadounidense, Donald Trump, pero de momento no está prevista ninguna conversación telefónica entre ambos, según el Kremlin. «El presidente Putin ya felicitó a Trump por la Navidad y le envió un telegrama de felicitación», declaró el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, durante su rueda de prensa telefónica diaria.
Peskov, que había anunciado que Putin sostendrá una conversación telefónica esta noche, negó que ésta vaya a tener como interlocutor a Trump. «No podemos esperar que hoy converse por teléfono con Trump. No habrá tal llamada hoy. Al menos no está en sus planes», zanjó.
Desde febrero pasado, cuando los líderes de ambos países sostuvieron la primera conversación telefónica después del comienzo de la guerra en Ucrania en febrero de 2022, Putin y Trump se han llamado en al menos cuatro ocasiones. La última llamada tuvo lugar el 16 de octubre por iniciativa del Kremlin y durante ella Putin advirtió a Trump contra el suministro de misiles de crucero estadounidenses Tomahawk a Ucrania.
Mientras, Trump propuso a su homólogo ruso reunirse en Budapest, una iniciativa que no prosperó por falta de avances en las negociaciones de paz para poner fin a la guerra en Ucrania.
Desde entonces, el jefe de la Casa Blanca sancionó a las dos mayores petroleras rusas y presentó un plan de paz de 28 puntos, que ha sido reducido a 20 por ucranianos y europeos. El Kremlin ha prometido estudiarlo detenidamente, aunque considera muchos de sus puntos inadmisibles. «Dependiendo de qué decisión tome el jefe del Estado, continuaremos nuestra comunicación con los americanos», dijo Peskov sobre el asunto.
Vladimir Putin y el presidente Donald Trump tras una declaración conjunta en Alaska
Peskov añadió que en estos momentos el Kremlin «está analizando» el material que le entregó el emisario ruso en las negociaciones con Estados Unidos, Kiril Dmítriev, que mantuvo el pasado fin de semana consultas en Miami. Rusia se ha negado a comentar el plan desvelado la víspera por el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, con la excusa de que los medios de comunicación no son la plataforma adecuada para hacerlo.
Los expertos independientes consideran que dicha actitud esconde en realidad el abierto rechazo de dicho plan –Moscú ya tenía reservas sobre el documento original de 28 puntos–, ya que no incluye las principales demandas territoriales rusas y la notable reducción del tamaño del Ejército ucraniano. Hace una semana, en su conferencia de prensa anual, Putin aseguró que él nunca rechazó el plan presentado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, por lo que «la pelota está en el tejado» de Kiev y sus aliados.
Al mismo tiempo, se mantuvo en sus trece, exigió el repliegue ucraniano del Donbás y aseguró que la única forma de evitar futuras operaciones militares especiales en Europa, como la actual en Ucrania, es que se respeten los intereses de seguridad de Rusia.
Según Zelenski, los 20 puntos del plan plantean un pacto de no agresión entre Rusia y Ucrania, que sería supervisado por un mecanismo de monitoreo y cimentado en una serie de garantías de seguridad, como un Ejército ucraniano con 800.000 efectivos y acuerdos vinculantes por los que EE.UU. y otros aliados se comprometerían a proporcionar una defensa equivalente al Artículo 5 de la OTAN.
Con respecto a la cuestión más espinosa, las cesiones territoriales que reclama Rusia, Zelenski reconoció que en estos momentos hay dos opciones sobre la mesa, de las que Kiev prefiere la primera, que pasaría por congelar la actual línea del frente.
La segunda pasaría por la creación de una o varias zonas económicas en la parte de la región de Donetsk que Ucrania todavía controla pero que reclama Moscú, algo que sin embargo solo se estudiaría una vez que Kiev haya recibido garantías de seguridad suficientes.