Groenlandia
Un experto del Real Instituto Elcano enumera las tres formas con las que Trump podría quedarse con Groenlandia
Ignacio Molina, investigador y experto, ha desvelado las tres posibles vías que se abren ahora
Trump ha redirigido su agresiva política exterior hacia el Ártico. Las intenciones que ha ido mostrando el presidente americano con respecto a Groenlandia no han gustado a la comunidad internacional, por considerarse una violación de la soberanía de Dinamarca.
A pesar de que se trataría de un movimiento por «seguridad nacional» los expertos señalan que el verdadero móvil es el control de los recursos estratégicos, como tierras raras, petróleo o uranio, que el deshielo está dejando al descubierto.
El Gobierno danés ha rechazado tajantemente cualquier movimiento militar o intento de compra, reafirmando que la isla no está en venta y que su soberanía es innegociable. Mientras tanto, desde la Casa Blanca se mantiene una estoica defensa de estas reivindicaciones con declaraciones de asesores cercanos al presidente que cuestionan los derechos históricos de Dinamarca sobre el territorio y advierten que EE. UU. actuará.
Con este contexto, Ignacio Molina, investigador y experto del Real Instituto Elcano, ha desvelado cuáles serían las tres posibles vías que se abren ahora para la negociación entre Trump y el Gobierno Danés.
Las vías de una posible compra
Respecto a las posibilidades que podrían existir con respecto a una compra de la isla, según Molina, se pueden vislumbrar dos escenarios.
El primer escenario sería, la compra de forma directa a Dinamarca, puesto que Groenlandia es un territorio con soberanía danesa. Explica que en este caso sería el Gobierno de Dinamarca quien podría aceptar la oferta de EE.UU. y realizarse la compra.
«En la tradición americana ha habido siempre una gran tradición de compra de territorios», ha asegurado Molina, recalcando que no se trata de un escenario novedoso para los Estados Unidos. A lo largo de su reciente historia ha enumerado diferentes casos de compra como: La Florida a España, Luisiana a Francia o Alaska a Rusia.
Otra vía que existiría, mediante compra, según el experto, es la de una «compra directa» al propio Gobierno Autónomo de Groenlandia. Molina ha explicado que «aprovechando que la isla por razones de la Constitución Danesa tiene derecho a la autodeterminación». Cree que si Trump les diera una serie de ventajas, y con la celebración un hipotético referéndum, «podrían decantarse los groenlandeses por la anexión».
«El plan podría ser realizar un referéndum, que diera la autodeterminación a Groenlandia, y después firmar un acuerdo de libre asociación con EE.UU., como el modelo de las Islas de la Micronesia o parecido al de Puerto Rico, con lo que la defensa y la explotación de los recursos pasarían a ser propiedad de EE.UU.».
Por ese motivo, no ve una compra en 2026 como algo «raro» puesto que cree que «podría escenificarse una compra con Dinamarca». Y es que en los años 90, EE.UU. compró la propiedad de las Islas Vírgenes a Dinamarca, un archipiélago que descubrió Cristóbal Colón.
La tercera vía
La tercera vía que vislumbra el experto sería la de una posible ocupación, puesto que Estados Unidos posee una base militar en la isla, algo que podría resultar fácil, y «Dinamarca no tiene una ocupación del territorio táctica», y por lo que el operativo de los americanos podría ser factible.