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Jorge Rodriguez, presidente de la Asamblea Nacional de VenezuelaJuan Barreto / AFP

El Parlamento venezolano, controlado por el chavismo, aprueba la reforma de la Ley de Hidrocarburos en una primera votación

La legislación permitirá, de aprobarse en una segunda votación, abrir completamente Venezuela a las empresas privadas, en un viraje de su modelo estatista impuesto por el chavismo

La Asamblea Nacional (AN, Parlamento) de Venezuela, controlada por el chavismo, aprobó este jueves en primera discusión la reforma parcial a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, una de las iniciativas presentada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en medio de los acuerdos con Estados Unidos para la venta de crudo venezolano.

La legislación fue aprobada con «mayoría calificada evidente», indicó el presidente del Parlamento y hermano de la presidenta encargada, el chavista Jorge Rodríguez, quien indicó que esta reforma es necesaria para permitir un «acelerado incremento» en la producción petrolera del país suramericano.

«Este proyecto de reforma es un paso para la modernización del sector energético. La verdadera soberanía no solo reside en el control de los recursos sino en transformarlos en bienes para el pueblo venezolano», agregó el diputado chavista Orlando Camacho, presidente de la Comisión de Energía y Petróleo.

Camacho, del Movimiento Somos Venezuela (MSV) y quien presentó el proyecto ante la plenaria, afirmó que esta reforma incluye «tres grandes áreas de modificación» de la ley.

En primer lugar, señaló la incorporación de «modelos exitosos de negocio» de la ley antibloqueo, aprobada en 2020 para buscar la llegada de inversiones en medio de las sanciones impuestas un año antes por Estados Unidos.

En este sentido, destacó los «contratos de participación productiva» en los que, dijo, la empresa operadora «asume la gestión integral a su propio riesgo y costo», y agregó que con este modelo el Estado no adquiere deudas.

Asimismo, añadió que la legislación contempla mecanismos para «garantizar la viabilidad» de proyectos en los campos petroleros no desarrollados y, para esto, destacó la necesidad de «grandes inversiones».

Para lograrlo, agregó, es necesario contar con «alguna flexibilidad en las regalías» y mencionó la posibilidad de «rebajarlas» con el fin de «atraer esta inversión en estos campos nuevos».

El tercer punto, señaló, es «aumentar las garantías jurídicas» para la inversión en el sector, como la «mediación a través de mecanismos independientes para la resolución de conflictos».

La reforma en primera discusión se aprobó sin el voto de la oposición, que alegó no haber tenido acceso al proyecto para su análisis. Se prevé una segunda discusión en el Parlamento para su aprobación definitiva. Entre ambos debates se pueden proponer modificaciones a la legislación.

Cumplido este proceso, la ley o las leyes se remiten al presidente, quien se encarga de su promulgación, y entran en vigencia a partir de su publicación en la Gaceta Oficial.

La discusión de estas reformas tiene lugar mientras Caracas y Washington transitan una nueva etapa en su relación bilateral, marcada por el ataque estadounidense y el interés manifiesto del presidente Donald Trump en el petróleo venezolano, cuya venta ha anticipado que manejará su país.