Iraníes se congregan mientras bloquean una calle durante una protesta en Teherán, Irán
Irán ejecuta a un preso condenado por supuesto espionaje para Israel en medio de las tensiones con EE.UU.
Con la ejecución de Sabet, el número de personas ahorcadas por vínculos con Israel asciende a 18 desde la guerra de 12 días librada en junio
Irán ha ejecutado a un hombre condenado por «espionaje y cooperación» con el Mossad, el servicio de inteligencia israelí en medio de las tensiones con Estados Unidos.
La agencia Mizan, del Poder Judicial iraní reveló que Hamidreza Sabet había recibido instrucciones del servicio de inteligencia para trasladar vehículos con explosivos en la ciudad de Isfahán «destinados a operaciones de sabotaje contra lugares sensibles». Asimismo, habría enviado información clasificada. «Tras la revisión y confirmación de la sentencia por el Tribunal Supremo, fue ejecutado en la madrugada de hoy», proseguían.
Su detención se produjo a finales del pasado mes de abril y reconoció haber colaborado con el Mossad —de acuerdo con la justicia iraní— a cambio de pagos, por lo que fue condenado a muerte. El tribunal basó el fallo en informes de los organismos de seguridad, documentos clasificados y material incautado.
Con la ejecución de Sabet, el número de personas ahorcadas por vínculos con Israel asciende a 18 desde la guerra de 12 días librada en junio.
Tras la guerra Irán promulgó en octubre una ley que endureció los castigos por espionaje a favor de Estados Unidos e Israel y establece la pena de muerte para actos contra la seguridad del país.
Las ejecuciones que se llevan a cabo están en el candelero después de que la Casa Blanca dijese la semana pasada el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con atacar Irán si ahorcaba a personas que habían participado en las protestas que sacudían el país persa.
La ejecución se produce en medio de fuertes tensiones con Estados Unidos tras la llegada ayer a Oriente Medio del grupo de portaaviones estadounidenses de propulsión nuclear USS Abraham Lincoln y los temores de una intervención militar en el país persa.
Irán ha acusado a Estados Unidos e Israel de organizar unas protestas que han tachado de «terroristas» y cuyos muertos cifran en 3.117, mientras ONG opositoras como HRANA, con sede en EE.UU. informan de 6.126 fallecidos.