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Los iraníes levantan una bandera y la maqueta de un misil en la plaza Palestina en el centro de TeheránAFP

Irán presume de haber perfeccionado sus misiles balísticos y pretende excluirlos de la negociación con EE.UU.

Teherán y Washington finalmente acordaron la sede de las negociaciones que deberán iniciar el viernes, pero el régimen de los ayatolas pretende limitar las conversaciones solo a su programa nuclear

Mientras pende de un hilo el inicio de las negociaciones para evitar una guerra entre Irán y Estados Unidos, el Ejército iraní afirma que ha mejorado sus misiles balísticos, mismo que Washington busca incluir en las negociaciones que podrían iniciar este viernes en Omán.

El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Abdorrahim Musaví, afirmó que su país ha mejorado sus misiles balísticos en todos los aspectos técnicos, unas declaraciones que se producen en vísperas de las negociaciones nucleares iraní-estadounidenses en las que Estados Unidos busca limitar este tipo de armamento del país persa.

«Irán ha reforzado su capacidad de disuasión mediante la mejora de sus misiles balísticos en todos los aspectos técnicos», dijo anoche Musaví durante una visita a una base de la Guardia Revolucionaria, informó la agencia Mehr.

«Estamos preparados para hacer frente a cualquier acción que emprenda el enemigo», añadió el general iraní.

Estados Unidos busca principalmente limitar el programa nuclear iraní, pero también el arsenal de misiles balísticos de la República Islámica y el apoyo a grupos regionales como Hezbolá, algo que Teherán rechaza.

Irán posee un potente programa de misiles y cuenta con proyectiles balísticos capaces de alcanzar hasta 2.000 kilómetros, suficiente para llegar a Israel, como se demostró durante la guerra de los doce días cuando Teherán lanzó a diario ataques contra territorio israelí.

Misiles de IránKindelan

Así son los misiles balísticos de IránKindelan

Las negociaciones iniciarían este viernes en Omán tras las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de intervenir militarmente en el país si no se alcanza un acuerdo que impida a la República Islámica desarrollar un arma nuclear.

Esas amenazas han estado acompañadas del despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate -formado por tres destructores lanzamisiles- junto con miles de soldados adicionales, cerca de las aguas iraníes en el golfo Pérsico después de que Trump afirmase que iba a ayudar a los manifestantes en las protestas que sacudían el país.

Las negociaciones se producirán tras las protestas en las que Irán reconoce que murieron al menos 3.117 personas, una cifra que organizaciones opositoras como HRANA, con sede en EE.UU., sitúan en 6.872, si bien continúa verificando más de 11.000 denuncias de posibles muertes. Además denuncia más de 40.000 arrestos.

La relatora especial de la ONU para Irán, la japonesa Mai Sato, ha señalado a medios estadounidenses que informes de médicos dentro de Irán indicaban que podrían haberse registrado hasta 20.000 muertos por la represión, aunque según Naciones Unidas estas cifras siguen siendo difíciles de corroborar.