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Estados Unidos prepara la retirada de sus tropas de Siria tras la caída de Al AsadAFP

Estados Unidos prepara la retirada de sus tropas de Siria tras la caída de Al Asad

El repliegue, adelantado por The Wall Street Journal y CBS, se produce tras la extensión del control del nuevo Gobierno sirio y la integración anunciada de las milicias kurdas en las fuerzas estatales

Estados Unidos planea retirar en los próximos dos meses a los casi 1.000 soldados que mantiene desplegados en Siria, poniendo fin a una presencia militar sostenida durante años en el marco de la lucha contra el terrorismo y la inestabilidad regional, según informaron medios estadounidenses.

De acuerdo con un informe de The Wall Street Journal, Washington culminará su presencia en territorio sirio después de que el nuevo Gobierno de Damasco haya extendido su control territorial y de que las Fuerzas Democráticas Sirias —lideradas por milicias kurdas y consideradas hasta ahora un socio clave en la lucha contra el Estado Islámico— hayan prometido integrarse en las fuerzas estatales.

La cadena CBS también informó sobre el plan, citando a altos funcionarios estadounidenses que confirmaron la intención de cerrar el despliegue militar.

La decisión llega tras la retirada reciente de efectivos estadounidenses de varias bases en Siria, entre ellas Al Tanf y Al Shadadi, instalaciones utilizadas por la coalición internacional en la ofensiva contra el Estado Islámico (EI).

El repliegue se produce en un nuevo contexto político en la región. Washington ha intensificado sus contactos con el Gobierno sirio surgido tras la caída de Bashar al Asad a finales de 2024. Además, Estados Unidos trasladó a miles de combatientes del EI desde prisiones en Siria a instalaciones consideradas seguras en Irak.

No es la primera vez que Trump retira las fuerzas estadounidenses de Siria. En 2018, durante su primer mandato presidencial, ordenó la salida de los aproximadamente 2.000 soldados estadounidenses del país tras declarar la victoria militar contra el ISIS, afirmando que Turquía, un firme oponente de los kurdos en Siria, podría llenar el vacío estadounidense. La decisión de Trump se topó con una gran resistencia dentro de la administración y provocó la dimisión del entonces secretario de Defensa, Jim Mattis.

Trump finalmente dejó unos cientos de tropas en el país para proteger los campos petrolíferos con la esperanza de hacerse con el crudo de Siria para Estados Unidos. Pero Jim Jeffrey, el enviado de Trump a Siria en ese momento, dijo más tarde en una entrevista con Defense One que los miembros de la administración «siempre estaban jugando con trileros para no dejar en claro a nuestros líderes cuántas tropas teníamos allí».