Ecuador y Estados Unidos destruyen un campamento de narcotraficantes vinculado a disidencias de las FARC
Ecuador y Estados Unidos destruyen un campamento de narcotraficantes vinculado a disidencias de las FARC
La operación, realizada en la provincia amazónica de Sucumbíos con apoyo de inteligencia estadounidense, destruyó una base vinculada al cabecilla ‘Mono Tole’
Las Fuerzas Armadas de Ecuador, con apoyo de Estados Unidos, han destruido un campamento de entrenamiento perteneciente a los Comandos de la Frontera, uno de los grupos criminales surgidos de las disidencias de la extinta guerrilla de las FARC. La operación militar conjunta se llevó a cabo el pasado martes en la provincia amazónica de Sucumbíos, fronteriza con Colombia.
El Gobierno ecuatoriano informó este viernes de los detalles de la intervención, anunciada tanto por el Ejecutivo de Quito como por el Comando Sur de Estados Unidos. Se trata de la primera vez que Washington anuncia públicamente una operación militar conjunta con las fuerzas ecuatorianas.
Según la información oficial, el objetivo del operativo era un campamento que pertenecía al cabecilla conocido con el alias de ‘Mono Tole’. Esta instalación tenía capacidad para entrenar hasta a cincuenta narcotraficantes.
Para localizar y neutralizar la infraestructura criminal, los militares ecuatorianos desplegaron aeronaves de ala fija, helicópteros, embarcaciones fluviales y drones, lo que permitió ubicar con precisión el campamento antes de proceder a su destrucción. La operación se realizó con información de inteligencia y apoyo estadounidense, aunque el Gobierno no ha detallado si hubo detenciones ni la naturaleza exacta de la asistencia operativa o logística prestada por Estados Unidos.
El ministro de Defensa ecuatoriano, Gian Carlo Loffredo, subrayó la determinación del Gobierno para continuar la ofensiva contra estas organizaciones. «Y este es solo el inicio. Los vamos a encontrar… hasta por debajo de las piedras», declaró.
Por su parte, el Comando Sur estadounidense señaló el martes que ambos países actuaron «juntos» para adoptar medidas decisivas contra los «narcoterroristas», responsables durante años de sembrar «terror, violencia y corrupción» entre los ciudadanos del hemisferio americano.
El Ministerio de Defensa ecuatoriano explicó que la colaboración se enmarca en los mecanismos de cooperación bilateral en materia de seguridad entre Quito y Washington, que contemplan el intercambio de información estratégica y el refuerzo de capacidades para combatir el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.
Estados Unidos se ha convertido en un aliado clave de Ecuador en la «guerra» declarada por el presidente Daniel Noboa a comienzos de 2024 contra las bandas criminales. El mandatario calificó a estas organizaciones como «terroristas», a las que responsabiliza de la peor crisis de violencia de la historia reciente del país, que ha situado a Ecuador entre los primeros de Hispanoamérica en índice de homicidios.
Entre los grupos incluidos en esa lista figuran tres disidencias de las FARC, entre ellas los Comandos de la Frontera. A esta organización se le atribuye la emboscada en la que murieron once militares ecuatorianos durante un operativo contra la minería ilegal en mayo, en la zona de Alto Punino, situada entre las provincias amazónicas de Orellana y Napo.
Las autoridades ecuatorianas sostienen además que los Comandos de la Frontera han establecido vínculos con Los Lobos, considerada actualmente la organización criminal más poderosa del país, para extender sus actividades en territorio ecuatoriano, especialmente en enclaves de minería ilegal como el de Alto Punino.