Humo y llamas se elevan tras un ataque aéreo israelí en Dahieh, un suburbio predominantemente chiita al sur de Beirut,
Claves de la guerra en Líbano que ha dejado más de 500 muertos, 1.300 heridos y 600.000 desplazados en 10 días
Israel reaccionó a la intervención de la organización terrorista, Hezbolá, en la guerra con Irán con ataques masivos a sus instalaciones, centros de operación y entidades financierasHezbolá se suma al conflicto de Irán e Israel bombardea las afueras de Beirut
Líbano cumple una semana bajo una devastadora campaña de bombardeos israelíes, la segunda en apenas 15 meses. El Gobierno libanés, que ya tenía problemas con la organización terrorista –y partido político– Hezbolá, ha aumentado su presión contra el grupo financiado por Irán, por haberse metido de lleno en la guerra lanzando por su cuenta una ofensiva.
En sus primeros nueve días los ataques aéreos dejan ya más de 500 muertos, 1.300 heridos, 600.000 desplazados y más destrucción en un país que aún espera fondos internacionales para abordar la reconstrucción tras la guerra anterior.
Hezbolá, histórico proxie del régimen de los ayatolás, ha vuelto a repetir el mismo patrón: intervenir contra cualquier país que ataque los intereses del país persa. Las consecuencias han sido inmediatas e Israel se ha encontrado con la excusa perfecta para tratar de arrasar con ellos. He aqui algunas claves para entender el nuevo estallido de violencia y el contexto en el que se produce.
Participar en la guerra con Irán
El antecedente inmediato es el conflicto de 2023 y 2024 en el Líbano que se desató después de que Hezbolá lanzara un primer ataque contra el norte de Israel en apoyo a Gaza. En esta ocasión el detonante fue también otro ataque en defensa de Irán, dos días después del inicio de la guerra de Israel y Estados Unidos contra el país persa.
Hezbolá interpreta un ataque a Irán como así mismo y actúa en consecuencia con su aliado y principal suministrador de fondos para mantener sus operaciones.
El Gobierno versus Hezbolá
El Gobierno libanés, bajo presión estadounidense, encargó al Ejército que pusiera en práctica un plan para desarmar al movimiento chiita en todo el país. Tras el comienzo de la operación Furia Épica el Consejo de Ministros del Líbano prohibió todas sus actividades armadas y se comprometió a forzar su desarme.
El Ejército acató las órdenes, pero dejo en claro sus reticencias a enfrentarse a Hezbolá y desplazarloo desarmarlo totalmente, objetivo que dudosamente podría lograr.
Objetivos selectivos
Como en 2024, la nueva campaña de bombardeos israelíes se concentra sobre todo en las zonas de influencia de Hezbolá: el sur y el este del país, y los suburbios meridionales de Beirut.
Hezbolá lanza algunos ataques diarios de alcance limitado, sin que esté claro si habría vuelto a tomar posiciones en la franja fronteriza de donde se había retirado en el último año.
La armas utilizadas por la organización terrorista satelital de Irán son mayoritariamente de corto alcance. Hezbolá asegura que se produjo al menos un enfrentamiento directo entre los dos bandos en el sur del país. Israel anunció que se ha establecido en algunos puntos libaneses cerca de la línea divisoria de donde se ha replegado el Ejército libanés.
En lo que va de semana y como parte de los objetivos seleccionado, la aviación israelí volvió a bombardear infraestructuras de Al Qard Al Hasan, –suma 30 misiones – la entidad financiera que financia las actividades terroristas de Hezbolá.
Intentos de tregua y mediación
Desde hace una semana, el Gobierno y la Presidencia de Líbano mantienen intensos contactos diplomáticos para tratar de frenar el conflicto. Buscan especialmente el apoyo de Francia y abogan por negociaciones a cambio de una tregua inmediata.
«Hezbolá es un partido con representantes en el Parlamento, una amplia base popular y control sobre decenas de ayuntamientos. Si se transformase totalmente en partido político y cesase sus actividades militares (...), no tendríamos ningún problema con él», dejó caer el primer ministro, Nawaf Salam, en una entrevista esta semana con el diario local L'Orient-Le Jour.