Japón y Estados Unidos sellan una «nueva era dorada» con acuerdos estratégicos sobre comercio y minerales críticos
La prensa critica a Trump por bromear sobre Pearl Harbour y a la primera ministra japonesa por quedarse muda
La humorada del presidente de Estados Unidos al recordar con sorna que Japón no avisó cuando bombardeó la base estadounidense que provocó la entrada del país en la II Guerra Mundial desata la polémica
La prensa japonesa destacó este viernes la «incomodidad» de la primera ministra, Sanae Takaichi, ante el comentario que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo en su comparecencia conjunta en el Despacho Oval sobre el ataque japonés a la base naval estadounidense de Pearl Harbor durante la II Guerra Mundial.
Takaichi, que realiza su primera visita en el cargo a EE. UU., «vivió un momento incómodo», escribió la agencia de noticias Kyodo en un texto que replicaron medios como el diario Mainichi, uno de los principales rotativos del país, mientras la cadena pública NHK recogió el episodio en un tono más descriptivo.
Toru Tamagawa, comentarista de la cadena de televisión TV Asahi, dijo en un programa matutino que el comentario mostraba «un lado desagradable del presidente Trump. No le importa en absoluto que la primer ministro japonesa esté sentada a su lado».
La cara de poker que puso Sanae Takaichi también dividió las aguas de la crítica. Algunos la acusaron de no reaccionar y otros salieron en su defensa como la diputada, Shiori Yamao, que observó en su muro de FB: «El incidente de Pearl Harbor no era algo que se pudiera contrarrestar de inmediato. Su actitud serena de dejar que las cosas se dijeran también fue acertada».
La prensa nipona se hacía eco del tenso momento en el que Trump respondió, durante una comparecencia con Takaichi en el Despacho Oval, a la pregunta de un periodista japonés sobre por qué no informó a Japón ni a otros aliados antes de lanzar, junto a Israel, ataques contra Irán el 28 de febrero.
El mandatario estadounidense recurrió al ataque sobre Pearl Harbor para explicar que Washington quería iniciar la guerra contra Irán por «sorpresa» y que por eso no avisó a sus aliados.
«No conviene dar demasiadas señales. Al entrar en acción –y lo hemos hecho con gran contundencia–, no se lo contamos a nadie, porque buscábamos el factor sorpresa», explicó Trump al reportero, que le dijo que Tokio estaba muy sorprendido con que Washington no notificara por adelantado a Japón o a los aliados europeos sobre el inicio de la ofensiva.
«¿Y quién sabe más de sorpresas que Japón? ¿Por qué no avisaron de lo de Pearl Harbor?», bromeó Trump frente Takaichi. «Saben más de sorpresas que nosotros», añadió.
El ataque japonés acometido sobre la base naval en la isla de Hawai en diciembre de 1941 es, junto con los bombardeos atómicos estadounidenses sobre Hiroshima y Nagasaki, uno de los episodios que Washington y Tokio evitan mencionar en la medida de lo posible en el marco de su relaciones diplomáticas.
Hasta el 11-S, el ataque a Pearl Harbor fue el que más víctimas estadounidenses causó (más de 2.400) en suelo nacional y supuso la entrada de EE. UU. en la Guerra del Pacífico.