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Soldados en el mar

Soldados de Estados Unidos en las aguas de una costa no identificadaU.S.Marines RR. SS

El brutal entrenamiento de las fuerzas de élite de EE.UU. para sobrevivir si caen tras las líneas enemigas

El SERE, un curso o sistema de entrenamiento especializado, somete a los efectivos militares a pruebas sobrenaturales de supervivencia, evasión, rescate y escape

El rescate de película del coronel de aviación abatido en Irán ha demostrado el formidable entrenamiento que tienen los militares estadounidenses. Las unidades especiales y de alto rendimiento se someten antes a pruebas imposibles de superar por civiles e incluso deportistas de élite. La capacitación incluye unas premisas claras y determinantes, pero también el aprendizaje a superar experiencias de castigo y tortura.

El entrenamiento o la escuela de capacitación se llama SERE, que significa «supervivencia, evasión, resistencia y escape», como describe la Fuerza Aérea en varios vídeos de fuente abierta.

«Para los aviadores, el entrenamiento SERE (Supervivencia, Evasión, Resistencia y Escape) es importante porque los pilotos pueden terminar solos, tras las líneas enemigas o en territorio hostil con poca antelación», afirma David A. Deptula, teniente general retirado y actual decano del Instituto Mitchell de Estudios Aeroespaciales, un centro de investigación con sede en Arlington, Virginia, al ser preguntado por el diario The Wall Street Journal.

«El entrenamiento –continúa– tiene como objetivo prepararlos para sobrevivir, evitar ser capturados cuando sea posible, resistir la explotación en caso de ser capturados y aumentar sus posibilidades de recuperación».

SERE: The most feared military training

SERE: The most feared military training

Los cuatro pilares sobre los que se sostiene el SERE son fundamentales para poder salir airosos ante un escenario de máxima dificultad. Tanto si el soldado ha caído en el frente enemigo como si llega a ser capturado. Las claves, como insiste la cadena de mando y los soldados que han superado el curso, se resumen en el lema de la escuela: supervivencia, evasión, resistencia y escape.

En uno de los vídeos de la Fuerza Aérea se aprecia cómo los pilotos tienen que adaptarse a territorio hostil en circunstancias imprevistas. Pueden enfrentarse a la dureza de temperaturas gélidas de la Antártida, a las inclemencias y amenazas de la selva o soportar en una jaula un naufragio provocado. La fortaleza física y mental son definitivas, pero el objetivo o la misión «del superviviente» es siempre, según los videos de reclutamiento de la Fuerza Aérea, «regresar con honor».

El aprendizaje incluye recoger agua potable de un río, encender fuego con palos, colocar hojas de palma para construir un refugio y organizar bloques de hielo a modo de nicho. La alimentación es otro de los desafíos para un paracaidista cuyo avión, como el F-15 del coronel, ha sido abatido. Freír insectos como saltamontes o escarabajos o saber extraer agua de los cactus son retos que pueden establecer la diferencia entre morir o sobrevivir.

Evasión

«La supervivencia va de la mano con evitar ser capturado», advierte Jason Smith, sargento mayor retirado de operaciones especiales del Ejército e instructor principal en la Escuela de Entrenamiento SERE. «La idea es que no te atrapen», pero si esto sucede deberá «colocarse en la mejor posición posible para ser rescatado».

The Wall Street Journal recuerda que quizás el uso más célebre del SERE fue el del capitán Scott F. O'Grady en 1995, cuando su caza F-16C fue derribado durante la guerra de Bosnia. El oficial pasó seis días en territorio hostil. O'Grady se alimentó de hormigas y se desplazó de noche, logrando comunicarse con la base mediante ráfagas de señales de radio. Tras la línea enemiga, la película de Owen Wilson y Gene Hackman recrearía con maestría aquel episodio.

U.S. Air Force: SERE Specialist Training Pipeline

U.S. Air Force: SERE Specialist Training Pipeline

Resistir

Formación en artes marciales, llevar armas ligeras, como la pistola del coronel del F-15 derribado en Irán forman parte del adiestramiento de estos especialistas. El presidente Dwight D. Eisenhower estableció, mediante una orden ejecutiva como las que suele firmar Donald Trump, un protocolo para los militares capturados por el enemigo que incluía un mandamiento: «Si soy capturado, seguiré resistiendo por todos los medios disponibles». De acuerdo al código de conducta de Eisenhower, los prisioneros de guerra estadounidenses solo debían ofrecer al enemigo su nombre, rango, fecha de nacimiento y número de placa.

Escaparse

La obligación de todo rehén y prisionero de guerra es escaparse. Con el curso del SERE los alumnos y futuros especialistas aprenden todas las técnicas y trucos para zafarse de una situación de sometimiento y encierro.

Los alumnos deben aprender también a curar sus propias heridas. Estas prácticas debieron de ser de gran utilidad para el coronel que cayó en Irán. El presidente Donald Trump aseguró que estaba «herido de gravedad» cuando fue rescatado, pero no se ofrecieron detalles del tipo de lesiones que sufrió como consecuencia de los impactos sufridos en el caza.

Michael Salvaggio, instructor del programa SERE, en un vídeo de la Fuerza Aérea grabado en la base aérea Fairchild de Washington, donde tiene su sede el programa, resume el objetivo del programa. Se trata de que los aviadores, «si sufren un accidente, puedan regresar a casa sanos y salvos».

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