Seguidores del ayatola Jamenei
Jamenei, el convaleciente líder supremo de Irán, dio la orden de aceptar la tregua con Estados Unidos
Si está vivo o muerto es un misterio porque no hay pruebas que demuestren lo uno o lo otro. Dicho esto, Axios, el medio estadounidense que suele estar bien informado, asegura que fue el propio Motjaba Jamenei, líder supremo –en reemplazo de su padre abatido el primer día de la guerra–, quien dio instrucciones a los que quedan vivos de la cúpula del régimen de los ayatolas para alcanzar un acuerdo con Estados Unidos.
Mientras Donald Trump amenazaba con borrar de la faz de la tierra a Irán el martes, según Axios ya había contactos solventes que anticipaban la posibilidad de una tregua. Las instrucciones de Jamenei habían sido claras, rotundas y confirmadas por una fuente del Gobierno de Benjamín Netanyahu, otra regional y una tercera, que tampoco identifica, vinculada a las gestiones. Además, el medio dice haber hablado para confirmar la información con una decena de interlocutores.
«No teníamos ni idea de lo que iba a pasar. Fue una locura», declaró un oficial de Estados Unidos al medio que advierte que todo estaba preparado para la batalla final. Los aliados en la región se preparaban para una represalia iraní de una magnitud sin precedentes. Dentro de Irán, algunos civiles huían de sus hogares para intentar evitar el impacto directo de los ataques. El infierno parecía que iba a desatarse en Oriente Medio.
La secuencia de los acontecimientos que mantuvieron al mundo en vilo atraviesa diferentes momentos de máxima tensión desde el lunes. Según Axios la propuesta de 10 puntos de Irán que había llegado a manos de los negociadores era «un completo desastre, una catástrofe». El intercambio se produjo este lunes y dio paso a «una jornada caótica».
Los mediadores de Pakistán estudiaron nuevos borradores, los revisaron, modificaron, consensuaron y aprobaron de la mano del enviado especial a la región, Steve Witkoff y el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi mientras sus homólogos egipcios y turcos trataban de ayudar a limar las asperezas y superar las diferencias. A fin de cuentas, la cuestión clave, la apertura del estrecho de Ormuz era viable y el resto de las condiciones, asuntos a abordar.
Según Axios, la noche del lunes, Washington había dado luz verde al acuerdo y ahora sólo faltaba que Jamenei diera el sí necesario. Los rumores sobre su estado de salud apuntaban en las últimas horas a que no sería posible que el líder supremo hubiera intervenido activamente en este proceso, pero el medio insiste en que su decisión fue la que inclinó la balanza para el acuerdo.
Con la bendición del líder supremo, que no ha facilitado un audio con su voz ni imágenes que demuestren que está vivo, el camino para la tregua parecía quedar totalmente despejado y tener un «avance decisivo». La presencia y la voz alta y clara de Aragchi también supuso un fuerte impulso a las negociaciones y un freno al fundamentalismo de la Guardia Revolucionaria que se resistía a dar su brazo a torcer.
El martes por la mañana en ambos bandos de la negociación parecía respirarse un clima optimista. Por eso, los exabruptos de Donald Trump en Truth Social amenazando con que «toda una civilización morirá está noche» se recibieron como una cascada de agua gélida.
El desconcierto parecía imponerse. Desde Hungría JD Vance, el vicepresidente que parece más involucrado en este conflicto, habría estado manteniendo diferentes contactos desde Hungría donde se encuentra de visita para apoyar la enésima reelección del primer ministro Viktor Orbán, que lleva 16 años en el poder. Según Axios sus interlocutores eran, principalmente, los pakistaníes.
Al mediodía del martes, asegura Axios, ya habría un acuerdo a grandes rasgos entre las partes. Es decir, un alto el fuego acordado de 15 días. Trump comenzó inmediatamente a recibir llamadas y mensajes de texto de aliados y asesores de línea dura que le instaban a rechazarlo. La confusión en torno al pensamiento de Trump, se generalizaba. Incluso entre sus colaboradores más cercanos y varias personas que habían hablado con él apenas una o dos horas antes seguían creyendo que rechazaría la oferta de alto el fuego, hasta que llegó el momento y... la aceptó.
Poco antes de despacharse en su red social y comunicar el acuerdo, el presidente de Estados Unidos habló con Netanyahu para obtener su compromiso de respetar el alto el fuego. A continuación, habló con el mariscal de campo pakistaní Asim Munir para cerrar el trato.
Las fuerzas estadounidenses recibieron la orden de retirarse 15 minutos después de la publicación de Trump. El ministro Araghchi añadió que Irán respetaría el alto el fuego y abriría el estrecho de Ormuz a los buques que operaran «en coordinación con las fuerzas armadas iraníes».
La esperanza y el aire contenido se recuperó en Occidente y en Oriente, pero Israel, aunque respetó la tregua, dejó fuera de la misma al Líbano, además había adquirido el compromiso de Trump de que lograría que Irán renunciara a a seguir con su programa de enriquecimiento de uranio.
El presidente de Estados Unidos anunció hace unas horas que trabaja con Irán para levantar las sanciones a cambio de que renuncie a la exigencia de Netanyahu: olvidarse del enriquecimiento de uranio. Dicho esto, el propio Araghchi declaró esta mañana que esa exigencia, no estaba en sus planes.