Buques de la Marina de Estados Unidos en aguas del Indo pacífico
Indonesia y EE.UU. sellan un acuerdo en defensa que tendría efectos sobre el estrecho de Malaca, crucial para China
Indonesia, junto a Malasia comparte la responsabilidad de patrullar el área para combatir la piratería y el contrabando
Estados Unidos e Indonesia firmaron un acuerdo para reforzar su cooperación militar durante una reunión de sus titulares de Defensa, Pete Hegseth y Sjafrie Sjamsoeddin, el lunes en Washington, con vistas a «mantener la paz y la estabilidad en el Indopacífico».
Así lo indicaron ambas partes en un comunicado conjunto al término de su encuentro en el Pentágono, que explica que el pacto eleva sus relaciones en defensa a una Asociación Principal de Cooperación en la materia, basada en tres pilares: modernización militar y desarrollo de capacidades; entrenamiento y educación militar profesional; y ejercicios y cooperación operativa.
Bajo el paraguas del acuerdo, Washington y Yakarta fortalecerán el entrenamiento conjunto de fuerzas especiales con medidas como la ampliación del alcance y la complejidad de ejercicios bilaterales y multilaterales como los Super Garuda Shield, celebrados anualmente en Indonesia para fortalecer la seguridad en el Indopacífico, escenario de tensiones entre EE.UU. y China.
El estrecho de Malaca, situado entre la costa suroeste de la península malaya y la isla indonesia de Sumatra, es una de las rutas marítimas más críticas del mundo, uniendo el Océano Índico y el Pacífico. Con unos 900-930 km de longitud, es vital para el comercio mundial de energía y mercancías.
Más del 25 % del comercio marítimo mundial y el 80 % del petróleo que importa Asia transitan por aquí. Indonesia comparte la responsabilidad de patrullar el área para combatir la piratería y el contrabando, aunque su vasta geografía isleña dificulta el control total.
Una relación histórica y estratégica
Ambos socios, que establecieron relaciones diplomáticas oficiales en 1949, después de que Indonesia declarara su independencia de los Países Bajos, explorarán asimismo iniciativas relacionadas con tecnologías de nueva generación en ámbitos como la defensa marítima y submarina.
En relación con la autorización de Indonesia para el sobrevuelo militar estadounidense por su espacio aéreo -posibilidad que Yakarta admitió estar valorando la víspera-, el país asiático reiteró tras la reunión de Hegseth y Sjamsoeddin que la propuesta sigue «en revisión interna».
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, indicó en un comunicado difundido por el Departamento estadounidense de Guerra que, durante el encuentro, Hegseth «felicitó» a su homólogo indonesio por la participación de su país en la Junta de Paz creada por el presidente Donald Trump para poner fin a conflictos internacionales, empezando por el de Gaza.
El presidente indonesio, Prabowo Subianto, que asistió a la primera reunión del organismo el pasado febrero en Washington, señaló entonces que Indonesia, el país con la mayor población musulmana del mundo, utilizaría su participación en la Junta «para alentar activamente la participación de la Autoridad Palestina y garantizar que todo el proceso (de reconstrucción) siga orientado hacia los intereses palestinos».