El expresidente de Bulgaria Rumen Radev
El candidato prorruso y expresidente de Bulgaria Rumen Radev vence en las urnas con amplia mayoría
Es escrutinio no es definitivo pero los sondeos y los primeros datos le dan como gran vencedor
El expresidente de Bulgaria Rumen Radev está en el camino de lograr una gran victoria en las elecciones generales que ha celebrado el país este domingo, a pesar de que los datos definitivos se sabrán este lunes, las previsiones y el escrutinio hablan ya de una posible mayoría absoluta.
El escrutinio oficial avanza lentamente y con el 7,08 % de las papeletas recontadas, Bulgaria Progresista lidera con el 43,46 %, seguida por PP-DB (13,97 %), GERB (12,83 %), Resurrección (5,1 %) y DPS-Nuevo Comienzo (5,01 %).
De cumplirse los pronósticos, este escenario marcaría un antes y un después en el país más pobre de la Unión Europea y que en los últimos años ha enfrentado unos escenarios políticos de gran inestabilidad.
En Bulgaria las agencias demoscópicas tienen acceso a datos parciales del recuento y realizan proyecciones, y todas apuntan a que Radev puede obtener más del 40 % de los votos y quizá lograr así una mayoría en el Parlamento de 240 escaños.
Según la agencia Alpha Research, Bulgaria Progresista, la formación de Radev, habría obtenido el 44 % de los votos, mientras que la agencia Myara le da el 45 %, lo que supondría unos 135 diputados y una mayoría absoluta.
Por lo que la idea de que Radev vuelva a ocupar el cargo que él mismo dejó para poder presentarse a los comicios está cada vez más cerca. El país ha enfrentado ocho elecciones en los últimos cinco años, periodo en el que ha tenido también siete primeros ministros distintos.
Un sucesor de la estela de Orban
El líder de Bulgaria Progresista ha defendido una política exterior «pragmática y de mutuo respeto» con Moscú, abogando por mejorar las relaciones con Rusia, acabar con las sanciones y reabrir el flujo de petróleo y gas ruso hacia Europa.
«Bulgaria Progresista ha ganado de forma decisiva. Es una victoria de la esperanza sobre la desconfianza, de la libertad sobre el miedo», declaró Radev tras el cierre de las urnas.
Radev, de 62 años, llegaba a estos comicios anticipados como el claro favorito, tras haber dimitido en enero pasado como presidente de Bulgaria, un año antes de concluir su segundo y último mandato.
Radev, que como presidente era el político más popular del país, con un mensaje nacionalista centrado en la regeneración del Estado, la seguridad nacional y la rendición de cuentas, Radev ha logrado capitalizar el descontento ciudadano.
Ese discurso contra la desigualdad y las élites le llevó a conectar con un electorado mayoritariamente rural, crítico con el apoyo a Ucrania y la adopción del euro.
Radev no ha ocultado tampoco su admiración por Orban, a quien considera un modelo, aunque se le considera más pragmático y nunca ha puesto en duda la pertenencia del país a la UE ni a la OTAN.