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Agentes federales detienen a un manifestante en MinneapolisAFP

La Justicia avala la ley migratoria de Texas que permite detenciones y expulsiones por parte de la policía estatal

El fallo judicial respalda el endurecimiento migratorio impulsado por Texas y refuerza la presión sobre las ciudades para colaborar con las autoridades federales en la detención de inmigrantes irregulares

Un Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos ha autorizado la entrada en vigor de la controvertida ley SB4 en Texas, una norma que faculta a la policía estatal para detener y expulsar a personas sospechosas de encontrarse en el país de manera irregular, en un nuevo capítulo del endurecimiento de la política migratoria en el estado fronterizo.

El fallo judicial, emitido este viernes, levanta el bloqueo que pesaba sobre la legislación aprobada en 2023 por el legislativo texano, después de que varias organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes recurrieran su aplicación. La corte concluyó que dichas organizaciones carecen de legitimación procesal para presentar la demanda, despejando así el camino para la implementación de la norma.

La ley SB4 convierte en delito estatal la entrada irregular desde México, con penas que pueden alcanzar hasta seis meses de prisión, o incluso 20 años en casos de reincidencia. Asimismo, otorga a las fuerzas de seguridad estatales la capacidad de arrestar y retener a quienes sospechen de haber cometido esta infracción, y permite a los jueces ordenar su expulsión a territorio mexicano.

Las organizaciones demandantes, entre ellas American Gateways y Las Americas Immigrant Advocacy Center, sostienen que la ley invade competencias exclusivas del Gobierno federal, encargado de la política migratoria, y que además podría obstaculizar el acceso al asilo para quienes cruzan la frontera de forma irregular. También advierten del riesgo de prácticas discriminatorias contra comunidades hispanas y otras minorías.

La aprobación de esta norma se produjo durante la presidencia de Joe Biden, en un contexto de aumento histórico de los cruces irregulares y de fuerte tensión entre el estado de Texas y la Administración demócrata. En la actualidad, bajo el mandato de Donald Trump, los cruces ilegales han descendido hasta mínimos de los últimos años, mientras el Gobierno federal ha intensificado las detenciones de inmigrantes en el interior del país.

La entrada en vigor de la ley coincide además con la presión del gobernador de Texas, Greg Abbott, sobre ciudades como Houston, Dallas o Austin para que refuercen la cooperación entre las policías locales y el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), en medio de la oposición de parte de la ciudadanía a estas políticas.

Según datos recientes del Deportation Data Project de la Universidad de California en Berkeley, los arrestos de inmigrantes sin antecedentes penales han aumentado un 770 % en el último año, mientras que las detenciones en la vía pública se han incrementado en más de un 1.000 %, reflejando un giro hacia una estrategia más intensiva en la aplicación de la ley migratoria.