Fundado en 1910
Gustavo NakamuraLima, Perú
Director de la Oficina Regional CEU-CEFAS

¿A dónde va Perú tras sus polémicas elecciones?

Perú se juega una nueva final, donde las ideologías de cada candidato están más que claras, donde las propuestas de uno y otro ya se saben

Partidarios de la candidata presidencial Keiko Fujimori protestan en Lima frente a la ONPEErnesto Benavides / AFP

Ha pasado dos semanas exactamente de las elecciones generales en el Perú, en cualquier contexto normal ya estaríamos en plena campaña de la segunda vuelta presidencial, pero en Perú esto no es aun oficialmente posible, pues el conteo de aún no acaba. Han pasado dos semanas, pero pareciera que han pasado dos años y voy a explicarlos brevemente por qué.

En primer lugar, el domingo 12 de abril «curiosamente» varias mesas de votación o no se abrieron o se aperturaron muy tarde, fuera del horario reglamentario, aduciendo que no había llegado el material electoral por razones logísticas… lo cual de por sí es muy raro. Curiosamente esto sucedió en Lima, pero no en las zonas más alejadas de zonas andinas ¿Acaso es más difícil la logística de hacer llegar material electoral a 15 kilómetros de distancia que a ciudades donde se estima una demora aproximada dos días?

En segundo lugar, durante estas dos semanas han surgido noticias de actas irregulares o el descubrimiento de papeletas de votación en basureros… cuando por ley estas deberían estar bajo custodia, pero nos podemos preguntar ¿en todo el país? No, curiosamente solo en Lima. ¿Por qué será? Por que es donde masivamente la derecha, bien sea representada por Keiko Fujimori o Rafael Lopez Aliaga, tienen mayoría absoluta de votos.

Y para que vean que esto es para una serie de TV o de cualquier portal de TV Digital… hace pocos días tras la renuncia del jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) la fiscalía allana oficinas y el mismo domicilio del ex jefe de dicha oficina, el cual no tiene una prisión preliminar porque «esta de suerte» o lo más seguro es que si hablara muchas personas podrían estar implicadas.

Entonces nos cabe preguntar, ¿Qué pasará? ¿Anularán las elecciones? Ante la segunda pregunta ya el Jurado Nacional de Elecciones, ha descartado dicha posibilidad, por lo que ya solo toca esperar contabilizar las últimas actas con incidencias para saber quién entraría a la segunda vuelta con Fujimori. Todo hace indicar que su contrincante será el Roberto Sánchez, el cual representa a la izquierda más radical, tal como paso en el 2021, pero que curiosamente cuando Pedro Castillo dio el golpe de Estado, el Sánchez lo abandonó, dado que era su ministro y renunció, incluso lo acusó de golpista, pero ahora usa su famoso sombrero e incluso promete liberarlo al considerarlo un preso político injustamente preso. En definitiva, el doble discurso es parte de la izquierda radical, pero los que se llevan el premio mayor, es la izquierda progresista que hoy se acomoda a dicho candidato, más allá que no compartan ideales, pues lo que importa es el poder, lo demás todo es ilusión.

Hoy es imposible predecir el futuro, lo que queda claro es que el Perú se juega una nueva final, donde las ideologías de cada candidato están más que claras, donde las propuestas de uno y otro ya se saben, por lo tanto: ¿Qué esperar?

De parte de la candidata de Fuerza Popular, deberá tener claro los errores del pasado para no comértelos, llevar ilusión con realidad a todo el pueblo peruano, cuidar cada voto en las urnas, y tener todo el apoyo de los que defienden los valores de libertad y democracia más allá de las fronteras peruanas. ¿Y a los peruanos? pensar muy bien que modelo de país desean o unirse a ese gran proyecto país, que fue el Virreinato del Perú con su mestizaje, riqueza, su cultura basada en sólidos valores occidentales de libertad y democracia o sino el modelo estatista, marxista con la ayuda de los progresistas, pues para ellos, todo es válido mientras sigan en el poder, y así impongan sus agendas que le dictan desde el foro de Sao Paulo o el Grupo de Puebla o lo más seguro desde la última convención que hizo Pedro Sánchez en Barcelona con toda la internacional socialista.