El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth
El Pentágono señala a Cuba como «amenaza» para la seguridad de EE.UU. por su alianza con Rusia y China
Washington endurece su discurso contra La Habana tras denunciar la presencia de submarinos rusos y operaciones de inteligencia de potencias rivales a escasos kilómetros de Florida
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró este martes ante el Congreso que el régimen cubano constituye una amenaza para la seguridad nacional estadounidense, en medio de la creciente preocupación de Washington por la presencia militar y las actividades de inteligencia de potencias rivales en la isla.
Durante una audiencia del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes centrada en las prioridades estratégicas de la Administración de Donald Trump, el congresista republicano Mario Díaz-Balart interrogó al jefe del Pentágono sobre el uso del territorio cubano por parte de Rusia.
Hegseth confirmó que buques militares rusos, incluido un submarino de propulsión nuclear, han atracado repetidamente en puertos cubanos y calificó de «altamente problemático» que «un adversario extranjero use ese tipo de ubicación» tan cerca de las costas estadounidenses.
El intercambio subió de tono cuando Díaz-Balart preguntó directamente si considera que el Gobierno cubano representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. La respuesta del secretario de Defensa fue tajante: «Sí».
La comparecencia, inicialmente enfocada en el presupuesto militar y en la guerra con Irán, derivó en numerosas preguntas sobre la cooperación entre La Habana, Moscú y Pekín, así como sobre presuntas operaciones de inteligencia desarrolladas desde la isla, situada a apenas 150 kilómetros de Florida.
Las declaraciones de Hegseth se producen en un contexto de creciente endurecimiento de la política de Washington hacia el régimen cubano. Hace apenas dos semanas, los republicanos del Senado bloquearon una iniciativa demócrata destinada a limitar los poderes de guerra de Trump respecto a Cuba.
Además, el pasado 2 de mayo, Trump afirmó durante un mitin en Florida que tomaría el control sobre Cuba «casi de inmediato» una vez finalice la guerra contra Irán.
Desde enero, La Habana afronta nuevas sanciones y medidas de presión impuestas por Washington, entre ellas el bloqueo del suministro petrolero procedente de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y su traslado a una prisión federal de Nueva York.
La pasada semana, el secretario de Estado, Marco Rubio, ya había adelantado en una entrevista con Fox News el malestar de la Administración Trump por el uso del territorio cubano por parte de países adversarios de Estados Unidos, calificando esas operaciones a 90 millas náuticas de Florida como una amenaza directa para la seguridad nacional.